Alrededor de 23 policías de una comisaría de San
Carlos de Bariloche se encuentran aislados y en cuarentena ante el peligro de
que pudieran haber contraído Coronavirus.
Esta situación llevó a la Policía de Río Negro a
adoptar diferentes medidas para suplantar a prácticamente todo un plantel de
una unidad.
En la comisaría 2° de la ciudad andina hay por lo
menos 23 policías que por estos días están aislados por disposición médica. Se
estima que más de una decena de personas civiles vinculadas con los uniformados
también se encuentra en la misma situación.
La comisaría 2° es la que está ubicada en el punto de
mayor circulación de Bariloche, el Centro Cívico, lugar al que la Jefatura de Policía ordenó desinfectar y prestar atención sanitaria en forma casi permanente.
De acuerdo a los datos consignados por fuentes
consultadas todo surge con el caso positivo de un policía retirado, pastor
evangélico y comerciante de Bariloche. Su hijo, también policía, habría tenido
contacto estrecho con él sin tomar resguardo alguno y posteriormente haber
tenido contacto con sus compañeros. Pero no solamente eso, también habría
viajado a El Bolsón y una localidad de la Línea Sur.
Por norma el Ministerio de Salud no hace referencia a
pacientes positivos ni aislados, de modo que no hubo ninguna comunicación desde
allí al respecto. Lo extraño es que la Jefatura de Río Negro, que habitualmente
informa sobre desinfecciones en unidades policiales, no confirmó ni negó la
especie.
Policías de Bariloche, contactados por LA PALABRA
DIARIO, consignaron que la mayoría de los aislados vive en el barrio más grande
de la ciudad: El Frutillar. Agregaron también que “hay mucho miedo porque los
contactos con el policía cuyo padre sufre de Coronavirus fueron en reiteradas
oportunidades”.
Este medio también pudo averiguar que desde la
Jefatura de Policía impondrían una medida disciplinaria contra el uniformado, ya
que no realizó la cuarentena una vez enterado de que su padre tenía el virus.

10 enero 2026
Río Negro