PAMI no pagó y los afiliados no tendrán atención médica

La medida alcanza a clínicas y sanatorios de las cuatro provincias patagónicas, por atrasos en los pagos y falta de actualización de aranceles

Comentar

La atención médica de personas afiliadas al PAMI comenzó a verse restringida en distintas provincias de la Patagonia luego de que clínicas, sanatorios y hospitales privados resolvieran suspender las prestaciones programadas y ambulatorias no urgentes. La decisión impacta en establecimientos de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, y se vincula a demoras en los pagos y al desfasaje de los valores que perciben por los servicios brindados.

La situación fue comunicada formalmente al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP–PAMI) mediante una nota enviada la semana pasada a su director ejecutivo, Esteban Leguízamo. En ese documento, fechado el 4 de febrero de 2026, las instituciones advirtieron que, sin respuestas concretas, la continuidad de las prestaciones se vería comprometida.

Desde los centros de salud señalaron que, al no haberse producido avances en la regularización de la deuda ni en la apertura de una mesa técnica de trabajo, se avanzó con una limitación progresiva de los servicios a partir del 10 de febrero. La medida implica, en esta etapa, la suspensión de la atención programada y de las prestaciones ambulatorias no urgentes, mientras se mantiene la cobertura de las urgencias.

La documentación a la que accedió este medio da cuenta de una situación financiera que afecta el funcionamiento cotidiano de las instituciones. PAMI representa, en promedio, cerca del 40% de los ingresos de estos establecimientos, lo que vuelve determinante la regularidad de los pagos. En ese marco, se registran demoras en la cancelación de prestaciones ambulatorias y de los módulos correspondientes a los niveles II y III.

Otro de los puntos señalados por los prestadores es el impacto que el corrimiento de las fechas de cobro tiene sobre el pago de los salarios del personal de salud, al tiempo que se expone una pérdida sostenida del valor real de los aranceles frente al aumento de los costos operativos. Estas condiciones, indicaron, dificultan la operatividad normal de los centros.

Las instituciones aclararon que la suspensión de prestaciones no responde a una medida de fuerza, sino a una consecuencia derivada de la situación económica que atraviesan. No obstante, advirtieron que, de persistir la falta de respuestas por parte del INSSJP–PAMI, podría avanzarse hacia una suspensión total de los servicios.

El reclamo es acompañado por un amplio número de prestadores de la región. En Chubut, suscriben la decisión Clínica San Miguel, Clínica del Valle, Instituto Pueblo de Luis, Sanatorio de la Ciudad e Instituto Cardiovascular Rawson. En Río Negro, adhieren Leben Salud, Hospital Privado Regional, Sanatorio San Carlos, Clínica Juan D. Perón, Sanatorio Austral, Clínica Central, Clínica Viedma, Clínica Roca, Policlínico Privado, Sanatorio Juan XXIII, IMEPA, Policlínico Modelo, Clínica Cruz del Sur, Instituto Radiológico General Roca y Sanatorio Río Negro.

En Neuquén, acompañan ADOS, Clínica y Maternidad Eva Perón, Sanatorio Plaza Huincul y Clínica Pasteur, mientras que en La Pampa lo hacen Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Modelo y Clínica Regional. La situación mantiene en alerta al sistema de salud privado de la Patagonia y deja con acceso restringido a la atención a miles de personas afiliadas al PAMI.

También te puede interesar...