La actualización de los índices de coparticipación municipal en base a los datos del Censo 2022 abrió un nuevo frente de discusión en Viedma. En ese marco, el referente local de Patria y Futuro, Mario Sabbatella, sostuvo que la capital provincial podría verse perjudicada si se toman como definitivas las cifras oficiales de población, que —según planteó— no reflejarían la realidad demográfica de la ciudad.
El Gobierno de Río Negro inició el proceso de revisión de los coeficientes de coparticipación y regalías que se distribuyen entre los municipios, y el gobernador Alberto Weretilneck convocó en Viedma a intendentes e intendentas junto a sus equipos técnicos para abrir una mesa de trabajo. Según se expuso en ese encuentro, el esquema vigente arrastra más de tres décadas sin modificaciones estructurales y ahora se propone adecuarlo a los datos del Censo 2022.
En ese contexto, Sabbatella puso el foco en el número asignado a Viedma por el relevamiento nacional: 59.993 habitantes. “Ese número es casi igual a la cantidad de electores que tiene la ciudad”, señaló, y advirtió que, de ser correcto, implicaría que la capital prácticamente no tendría población menor de 16 años.
El dirigente sostuvo que, a nivel país, entre el 28% y el 30% de la población está compuesta por niñas, niños y adolescentes que no integran el padrón electoral. “Si aplicamos ese criterio, Viedma debería tener cerca de 18 mil menores. El padrón tendría que representar alrededor del 70% del total, no casi el 100%”, afirmó.
Para Sabbatella, si la cantidad de habitantes está subestimada, también lo estaría la masa de recursos que le corresponde a la ciudad por coparticipación. En ese sentido, planteó que la actualización de los índices no puede realizarse sin revisar previamente la consistencia de los datos demográficos que sirven de base para el cálculo.
Además, recordó que Viedma amplió su ejido urbano con la incorporación de Lobería y Bahía Creek, lo que —según indicó— implicó mayores costos en la prestación de servicios que no fueron compensados en la estructura de distribución vigente. A esto sumó la condición de capital provincial, que recibe a diario población de otras localidades que utiliza hospitales, organismos públicos y dependencias administrativas.
“No es un privilegio. Es una obligación reclamar”, expresó Sabbatella al referirse al debate en curso, y sostuvo que la ciudad no debería resignar recursos por cifras que, a su entender, no reflejan su dinámica poblacional real.
La discusión por la coparticipación continuará en la mesa de trabajo convocada por el Ejecutivo provincial, donde los municipios analizarán los criterios de reparto. En ese escenario, el cuestionamiento sobre el dato censal de Viedma se perfila como uno de los puntos que podrían generar mayor intercambio político e institucional en las próximas semanas.

3 marzo 2026
Viedma