Emotivo homenaje a la familia Bergandi ante el inminente cierre de la centenaria sastrería maragata

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Un especial ambiente envolvió el recinto del Concejo Deliberante cuando en medio de las tareas legislativas, los ediles coincidieron en otorgar un espacio para escuchar a uno de los hijos de Guido Bergandi, uno de los tantos italianos que arribó a Patagones  en el año 1910 y comenzó a trazar una historia que trasciende a más de dos generaciones.

Se trataba de un homenaje a la familia que después de 105 años de interrumpida actividad comercial, por cuestiones familiares e impositivas, decidieron dar vuelta la página de una historia y bajar definitivamente las persianas de la histórica “Sastrería Bergandi”.

Con un aire de nostálgia, tristeza y emoción el nieto del fundador del local ubicado en frente a la Plaza 7 de Marzo expresó “agradezco a todos los integrantes de este Concejo el haber apoyado esta moción”.

Ya entre lágrimas Guido Bergandi recordó: “vi el sacrificio de mis abuelos que cocían con una farol a querosén de noche y muy temprano de madrugada para poder cumplir con sus clientes. Después el sacrificio de mi padre que durante muchos años venia a brindar a las fiestas después de las once de la noche porque tenia que entregar el trabajo a sus clientes. Un hombre que dedicó su vida a su trabajo y a su familia”.

“Lamentamos mucho esta decisión tomada, pero más allá de la cuestión impositiva, mi madre va cumplir 88 años y ya no puede estar al frente del negocio. Los hijos nos dedicamos a otra profesión que nada tiene que ver con el negocio y no podemos atenderlo. Seguramente en pocos días se bajaran esas persianas definitivamente y terminará una historia que comenzó hace muchos años”, finalizó con nostalgia.

Y es que esa historia no es una más. Al bajar las antiguas persianas se dejan atrás 105 años de anécdotas, de texturas y matices que quedarán grabadas en las generaciones que vendrán luego y en las que quedará marcado a fuego ese ímpetu, esa esencia luchadora de quien se bastó de una compañera incondicional y el oficio de sastre, para escribir su propia historia y con su perseverancia enriqueció la historia de Carmen de Patagones.

 

 

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