"Se llevaron todo y lo que no, lo rompieron"

Sabbatella y Linares se fueron de la peor manera del complejo La Balsa.

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La novela de la resistida entrega del complejo municipal La Balsa terminó ayer de la peor manera, con el municipio recuperando las instalaciones por orden de la Justicia y certificando que el concesionario saliente dejó el lugar destruido llevándose todo lo que había allí, incluso cosas que eran de propiedad municipal, y lo que no pudieron llevarse fue roto intencionalmente.

Oscar Echeverría secretario de Desarrollo Económico y Turismo del municipio confirmó que el proceso no culminó en buenos términos, "desgraciadamente no, esperamos por todos los medios llegar a acuerdos de entrega voluntaria o consensuada".

El funcionario detalló que tomaron dominio del edificio ubicado en el corazón de la costanera viedmense por orden de la Justicia en el marco de la causa por desalojo que había iniciado la comuna semanas atrás con el objetivo de salvaguardar los bienes que le corresponden al municipio.

Sin dudas la orden llegó tarde porque los anteriores concesionarios Silvana Sabbatella y Luis Linares ya habían dado instrucciones a un grupo de obreros de retirar casi todos los elementos del local que durante más de una década explotaron bajo el nombre Sal y Fuego.

"Con un oficial de Justicia, tomamos poseción, cambiamos la cerradura y fue una escribana a hacer un detalle sobre como habíamos encontrado el edificio", refirió Echeverría y remarcó que "no lo pudimos hacer antes porque la Justicia no nos autorizaba". 

"Lo que nos encontramos cuando llegamos fue que se habían llevado todo y destruído todo lo que no se habían podido llevar" señaló y detalló a modo de ejemplo que se reemplazaron con calefactores viejos los nuevos, se sacaron lámparas, todos los aparatos, muebles e incluso partes del local que estaban delimitadas con maderas fueron desmontadas.

El funcionario consideró que se vieron "cosas que rompieron innecesariamente mostrando un desapego con los bienes del estado municipal y de todos los viedmenses" y se mostró "dolido por un concesionario que haya estado diez años usuafructuando una concesión se vaya de esta manera y con tanto odio por los bienes municipales y los bienes de todos".

Echeverría negó que se hubiera tratado de un hecho de vandalismo ajeno a Sabbatella y Linares y remarcó que "
el vandalismo fue de los propietarios".

Consultado sobre los bienes que deberían estar en el local de acuerdo al contrato y que se llevaron los salientes concesionarios, refirió que "el listado es largo" y lo sintetizó en "casi todas las cosas que permiten el normal funcionamiento del servicio es lo que en el contrato está estipulado". 

El funcionario además puntualizó que "muchas de las cosas que se llevaron estaban compensadas por canon, otra de las irregularidades" y que esa cuestión consta muy clara en diferentes actas.

Adelantó también que "el municipio reclamará ante la Justicia la restitución de esos bienes o el pago" y que en las próximas horas se materializará "la denuncia penal correspondiente porque esto es sustracción de bienes del estado".

Además criticó a Sabbatella y Linares porque esta situación afecta a la continuidad laboral de los empleados.

Ahora habrá que esperar para ver si el empresario Adalberto Indelman, quien fue seleccionado por la comuna en el marco de un proceso licitatorio que contó con siete oferentes, incluyendo a Sabbatella y Lineares, asume a pesar de todo la prestación del servicio cuando falta menos tres meses para el inicio de una nueva temporada veraniega.

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