Pasado mañana el mandatario viajará a la Capital Federal para mantener un encuentro con la Nación. Participarán otros gobernadores, también “ahorcados” por lo mismo.
El hecho es más grave aún para Río Negro, ya que el Banco Central aún no autorizó nuevas Letras del Tesoro por 550 millones (método al que venía recurriendo Weretilneck para poder abonar salarios).
No obstante, el mandatario rionegrino no dudó en afirmar a la prensa –la semana pasada- que el cronograma de julio se abonará en los primeros días de agosto.
El ministerio de Hacienda deberá echar mano a los recursos generados por la propia recaudación y, fundamentalmente, a un nuevo giro en descubierto en el Banco Patagonia, el agente financiero de la Provincia.
Del superávit al déficit
Las frases en las que los integrantes del gobierno provincial invocaban al superávit parecen de la década pasada. Sin embargo, uno de los más próximos al gobernador Alberto Weretilneck, el legislador Facundo López, lo mencionó en Viedma, en plena campaña electoral del año pasado.
“En Viedma, como en el resto de la provincia, se va a apoyar claramente a la gestión del Gobernador, a la honestidad, la transparencia y el estilo de Alberto Weretilneck y sobre todo la buena administración de los recursos, porque este Gobierno ha sido muy cuidadoso y respetuoso con el dinero de los rionegrinos, por eso tenemos superávit”, manifestó López el 8 de junio de 2015.
Si vamos más atrás en el tiempo, el propio Weretilneck en su discurso de apertura de Sesiones Ordinarias de la Legislatura en el 2014 expresó: "...el déficit puede existir una vez, pero no puede ser una mecánica recurrente y permanente en las finanzas públicas provinciales. Las medidas que estamos tomando desde principios de año, tienen como objetivo mayor terminar este año sin déficit y volver al superávit y el objetivo menor es que el déficit se vea reducido a su última expresión”.

14 enero 2026
Río Negro