La gobernadora de Río
Negro, Arabela Carreras consideró este jueves la necesidad que el Gobierno
Nacional prorrogue la Emergencia Frutícola para peras y manzanas, que contempla
medidas de alivio financiero para los integrantes de la cadena productiva.
En las próximas horas
la Mandataria enviará una comunicación oficial requiriendo la continuidad de
esta medida que vence el próximo 31 de mayo.
La fruticultura es,
junto con la ganadería, una de las dos actividades económicas que se encuentran
funcionando en plena pandemia de COVID-19, generando fuentes de empleo y
recursos en un contexto por demás complejo.
Arabela remarcó que
“Río Negro ha sufrido una devastación en todas sus actividades productivas como
consecuencia de la pandemia. El turismo lleva dos meses detenido, mientras que
la actividad hidrocarburífera, además de la crisis internacional sufre la
fuerte caída del consumo. Si bien la actividad frutícola pudo continuar su
proceso productivo, esto no alcanza para superar la fragilidad del sector. Le
pedimos al Gobierno Nacional un poco más de tiempo, para elaborar en conjunto
una propuesta que beneficie a todos".
Río Negro ha asumido
el compromiso de llevar en el transcurso del año de la prorroga una propuesta
para la actividad frutícola en general, superadora hasta la ahora planteada
hasta el momento, que le de viabilidad y sustentabilidad a una economía
regional generadora de mano de obra intensiva.
Esta economía
regional tiene capacidad de respuesta y volumen para abastecer el 100% de la
demanda argentina y exportar más del 50% de lo que produce tanto en fresco como
producto industrializado, siendo el primer exportador de peras del mundo.
La pandemia de
COVID-19 afectó seriamente a la actividad en todos sus eslabones. Los mercados
internacionales sufrieron fuertes devaluaciones, por lo que gran parte de la
fruta comercializada a dichos destinos sufrieron ajustes de acuerdos de
precios, principalmente Rusia y Brasil.
Por otra parte, por
el contexto sanitario actual, toda la actividad trabaja con protocolos de
reducción de personal, reducción horaria, reducción en el transporte, costos
más altos para poder estar operativos, generando costos extras a la actividad
que no son trasladables al precio.
En Río Negro hay
actualmente Galpones de Fruta cerrados preventivamente por contagios cercanos o
de círculos íntimos a familiares de empleados de alguna firma, o bien
permanecieron cerrados en la zona de Valle Medio donde por 21 días hubo cordón
sanitario. Durante todo este tiempo, las empresas han mantenido siempre la
temporada activa sin producir despidos.

11 enero 2026
Río Negro