El Instituto Nacional
Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) expresa su
preocupación por la aparición de carteles callejeros y mensajes en redes
sociales que difunden contenidos basados en prejuicios y sin rigor de verdad,
enmarcados en una presión creciente hacia el debate legislativo que se prepara
para votar la legalización del aborto el día 29 de diciembre.
El organismo
reafirma la idea de que dicho debate se de en el marco de la garantía de las
libertades democráticas, de creencias, de culto y sobre todo de manera seria e
informada, sin dar lugar a mensajes cargados de odio e información falsa que
solo buscan manipular a la opinión pública.
En las mismas semanas
en las que las dos cámaras legislativas han debatido el proyecto de
legalización del aborto y el proyecto de los 1.000 días, oyendo a distintas
posturas a favor y en contra de los proyectos, ha habido en paralelo una
campaña malintencionada contra las evidencias que avalan la legalización de la
interrupción voluntaria del embarazo basadas en mensajes violentos que no
pueden tener lugar en un marco de debate democrático y respetuoso.
Estos mensajes han
sido desplegados particularmente en afiches callejeros en la Ciudad de Buenos
Aires, mezclando distintos tipos de dichos discriminatorios sobre la pobreza
estructural, la salud sexual y reproductiva, el derecho a los accesos básicos y
la cuestión de género.
Estas expresiones
violentas se complementan además con distintas formas de amedrentamiento que
han sufrido en ocasiones de manera directa diputados y senadores en sus
provincias; como otro tipo de maniobras extorsivas por parte de grupos no
identificados pero que coinciden en una postura que violenta a las personas que
se manifiestan a favor de los derechos reproductivos de las personas gestantes
y su acceso a la salud.
Estas campañas son
costosas y cabe preguntarse sobre el origen de los fondos que financian
semejante despliegue de afiches y logística necesaria para su efectiva
comunicación. No estamos ya hablando –solamente- de fake news y discursos de
odio propios de las redes sociales, sino de un entramado mayor que llama la atención
por su sistematicidad y la impunidad de la que hasta ahora gozan.
Este organismo brega
por la libertad de expresión, de opinión, de creencias, religión y culto, y
además de prevenir y generar campañas de sensibilización, se ubica del lado de
quien se sienta discriminado por estas y otras razones; pero toda libertad
culmina cuando se violentan a grupos vulnerados y se utilizan mentiras llanas
para manipular ideas y comportamientos sociales. Y, sobre todo, resulta
inadmisible que quienes deben decidir de manera directa sean objetos de
presiones directas que ponen en peligro no solo su integridad, sino la de toda
la democracia.

16 enero 2026
Río Negro