En poco más de un año, el Instituto de Planificación y
Promoción de la Vivienda de Río Negro (IPPV), ha logrado readjudicar alrededor
de 600 viviendas en toda la provincia.
Se trata de viviendas que se han podido recuperar o
regularizar su situación ocupacional, ya que no eran ocupadas por sus
adjudicatarios originales o se encontraban en situaciones irregulares por
distintos motivos.
Estos procedimientos son posibles aplicando las
Normativas Vigentes del IPPV, que establecen todos los criterios y mecanismos
de adjudicación, readjudicación o desadjudicación de las unidades
habitacionales.
Algunas de las cláusulas estipuladas en el acta de
adjudicación, establecen que las viviendas no se pueden alquilar, vender o
ceder a otras personas, hasta tanto el adjudicatario original no termine de
amortizarla y escriturarla.
En la provincia, hay un total de alrededor de 44.000
viviendas construidas con fondos públicos, de las cuales la mitad ya han sido
canceladas y escrituradas, es decir que sus dueños ya cuentan con el título de
propiedad de su casa. Respecto de aquellas que todavía están en proceso de
pago, el Instituto se encuentra abocado al proceso de recupero de deudas y los
números del último año son alentadores, ya que han sido muchas las personas que
accedieron a las moratorias lanzadas oportunamente.
La interventora del IPPV, Inés Pérez Raventos, expresó
que “una vivienda construida con fondos públicos, se entrega para que sea
habitada por el grupo familiar que la solicito, las mismas tienen un fin
social, no son para vender, alquilar o comprar. Pero, muchas veces, esas
situaciones suceden de igual modo, pero esos procedimientos terminan siendo
irregulares y entonces, ante una situación así, el organismo tiene la facultad
de intervenir y lo hace”.
“Hemos realizado, en el último año, la regularización de
alrededor de 600 unidades habitacionales, es decir se analiza cada caso en
particular e intervenimos en cada situación en que detectamos una
irregularidad”, agregó.
En muchas situaciones se contempla la posibilidad de que
la vivienda sea readjudicada a sus actuales ocupantes, siempre y cuando reúnan
los requisitos de adjudicación estipulados por la Ley FONAVI.
La interventora explicó que “hay viviendas que fueron
entregadas a distintas instituciones u otros organismos, que con el tiempo han
sido deshabitadas y caen en estado de abandono. Hemos logrado recuperarlas,
algunas se han reparado y se ha procedido a su readjudicación”.
“Es una posibilidad de readjudicar las viviendas para
atender casos necesarios. Adjudicarlas por ejemplo en aquellos casos que nos
han requerido casas para atender situaciones urgentes ante situaciones de
vulnerabilidad o discapacidad”, indicó.
De este modo, el Instituto trabaja de manera coordinada
con todas sus Delegaciones para realizar los relevamientos territoriales que
permiten analizar cada situación en particular, respecto del posible uso
irregular de las viviendas.
Esto, traducido en números, indica que en la actualidad
tenemos en evaluación la cantidad de 2.741 carpetas. Este número incluye los
casos en que por la morosidad del adjudicatario tuvo que intervenir la Fiscalía
de Estado, las casas que no están ocupadas y las que en algún momento fueron
adjudicadas a distintos organismos del Estado, entre otros.

19 enero 2026
Río Negro