Se trata del primer mamífero esparasodonte de la zona,
que tenía cerca de un metro de largo y pesaba 7 kilos.
Este fósil fue hallado a 10 kilómetros de Comallo, en Río
Negro, por un vecino de un campo, quien lo llevó a su casa y luego de algunos
años, al reconocer su importancia, lo entregó a especialistas.
Los materiales paleontológicos son rescatados, protegidos
y conservados, por ley, por la Secretaría de Estado de Cultura a través de la
subsecretaría de Patrimonio y Cooperación Cultural.
Luego de ser entregados por el vecino comallense, los
restos fueron enviados para su preparación y estudio al Museo Argentino de
Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” de Buenos Aires.
El análisis científico permitió saber a los
investigadores que este especimen
denominado Cladosictis patagonica, habitó en toda la Patagonia durante casi 3
millones de años, y era un animal depredador con una apariencia combinada entre
la silueta de un hurón, con un cuerpo alargado de patas cortas y la cabeza de
un zorro, con un hocico, caninos
desarrollados y dientes filosos.
Este hallazgo se suma a mucho otros que se han encontrado
en la región de Comallo, como el famoso Kelenken guillermoi, un ave de más de
dos metros y medio de altura, también encontrada cerca de la localidad
comallense; y ambos estarán representados junto a otros animales extintos en el
Paleoparque de Comallo.
El fósil de Cladosicitis patagónica es resguardado en el Museo Paleontológico Bariloche, dado
que allí hay personal idóneo para el resguardo y curación; y es uno de los
repositorios oficialmente reconocidos para la provincia.
Cabe destacar que los alrededores de la localidad de
Comallo son excepcionales por sus numerosos restos fósiles dado que pertenecen
a una unidad denominada por los geólogos como Formación Collón Curá, de unos 15
millones de años de antigüedad, de la época del Mioceno medio.

24 enero 2026
Río Negro