Un fósil hallado en Río Negro permitió identificar una nueva especie de lagarto del Cretácico tardío, considerada una de las más completas registradas en Sudamérica. El ejemplar, de apenas unos centímetros, conserva partes del cráneo, vértebras y huesos de las extremidades, lo que habilitó un análisis anatómico detallado poco frecuente para este tipo de hallazgos.

La investigación fue encabezada por el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales, con participación de la Fundación Félix de Azara, el Museo Patagónico de Ciencias Naturales “Juan Carlos Salgado” y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), entre otras instituciones. El proyecto también contó con el respaldo de la National Geographic Society, en el marco de estudios sobre el final de la era de los dinosaurios en la Patagonia.
La especie fue denominada Paleoteius lakui. Su nombre combina el término “paleo” (antiguo) con “teyú”, palabra de origen guaraní utilizada en Argentina para referirse a los lagartos, mientras que “lakui”, en lengua mapuche, significa “abuelo”. Esta denominación remite a su condición de antecesor dentro de su linaje evolutivo.
El fósil fue encontrado en sedimentos de la Formación Allen, en el yacimiento Salitral Ojo de Agua. Según se detalla en el estudio, ese entorno estaba conformado por lagunas cercanas al mar, rodeadas de vegetación y con presencia de diversas especies animales. En ese mismo sitio se recuperaron restos de pequeños mamíferos, serpientes, ranas y dinosaurios, lo que permitió reconstruir el ecosistema de ese período con mayor precisión.

El ejemplar corresponde a un reptil de aproximadamente 15 centímetros de largo, con un cráneo ornamentado y mandíbulas con numerosos dientes finos, características que indican una posible dieta insectívora. Su pequeño tamaño es uno de los factores que explican la escasez de este tipo de registros en el hemisferio sur, donde los hallazgos de lagartos mesozoicos son limitados en comparación con el hemisferio norte.
Los análisis permitieron ubicarlo dentro del grupo Scincomorpha, que en la actualidad presenta una amplia distribución en regiones templadas y tropicales, pero que hasta ahora no contaba con registros fósiles en América del Sur. Este dato aporta nueva evidencia sobre la diversidad y evolución de los reptiles en el antiguo supercontinente Gondwana.
Para el estudio se utilizó microtomografía computada, una técnica que permitió examinar el fósil sin dañarlo y reconstruir su estructura interna mediante modelos digitales en tres dimensiones. Estos trabajos se realizaron con apoyo de la CNEA e incluyeron análisis filogenéticos a partir de herramientas de computación de alto rendimiento.
Desde la Secretaría de Cultura de Río Negro, en su rol como autoridad de aplicación de la Ley Provincial 3041, se indicó que se continúa acompañando este tipo de investigaciones vinculadas al patrimonio paleontológico. Este tipo de hallazgos contribuye a ampliar el conocimiento sobre la historia natural de la región y fortalece el desarrollo científico en la provincia.
23 abril 2026
Río Negro