Cerca de 2.000 actas por exceso de velocidad fueron labradas durante el primer mes de funcionamiento del nuevo sistema de radares en Río Negro. Del total de infracciones registradas, un 27% correspondió a conductores que superaron en más de un 30% la velocidad máxima permitida en el lugar del control.
El subsecretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Marcelino Di Gregorio, explicó que el primer corte estadístico se realizó poco antes de cumplirse un mes desde la reactivación de los controles, tras el inicio de la nueva concesión y en el marco de la nueva normativa provincial de tránsito.
Cinco Saltos encabezó ampliamente el registro de infracciones. El radar ubicado sobre la Ruta Nacional 151 concentró alrededor del 47% de las actas, prácticamente el doble que otros puntos de control. Le siguió Cipolletti, también sobre la Ruta 151, mientras que Villa Regina y Sierra Grande registraron porcentajes menores.
En Sierra Grande funcionan dos radares sobre la Ruta Nacional N° 3, ubicados en los accesos norte y sur de la localidad. Entre ambos concentraron aproximadamente el 7% de las infracciones detectadas durante el período analizado.
En cuanto a la magnitud de los excesos, el 73% de las personas infraccionadas circulaba hasta un 30% por encima de la velocidad máxima permitida, mientras que el restante 27% superó ese límite en más de un 30%. Esa diferencia también determina el valor de la sanción: el primer caso equivale a 100 unidades de multa y el segundo, a 200 unidades.
La mayoría de los radares funcionan en sectores donde la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora. En Villa Regina el límite es de 80 kilómetros por hora, mientras que el dispositivo ubicado en Cervantes es el único que controla una máxima de 100 kilómetros por hora.
Sobre Viedma
Viedma no aparece todavía en las estadísticas de infracciones, aunque el radar instalado sobre la Ruta Nacional 3 se encuentra funcionando. Di Gregorio explicó que la Provincia aún no autorizó la validación de las actas porque falta recibir la certificación definitiva de calibración del cinemómetro.
Di Gregorio indicó que una vez que llegue esa documentación se evaluarán las infracciones registradas dentro de los plazos legales correspondientes. Las actas que queden fuera de ese período no serán validadas. Por el momento, no hay una fecha confirmada para el inicio efectivo de las multas en la capital provincial.
El sistema establece que las actas detectadas por los radares son revisadas y validadas por la Agencia Provincial de Seguridad Vial antes de autorizar su notificación. El aviso puede llegar por vía electrónica, cuando existe un correo declarado en los registros oficiales, o por correo postal al domicilio legal de la persona titular del vehículo.
La normativa fija un plazo máximo de 25 días hábiles para realizar la notificación, aunque Di Gregorio señaló que una infracción validada puede ser comunicada aproximadamente una semana después de ser detectada. A partir de la notificación, existe un plazo de 45 días corridos para acceder al pago voluntario con una reducción del 50%. También está prevista la posibilidad de presentar un descargo de manera electrónica o postal ante el Juzgado Administrativo de Faltas.
Actualmente, los radares se encuentran distribuidos en Cinco Saltos, Cipolletti, Villa Regina, Cervantes, Río Colorado, Lamarque, Viedma y Sierra Grande, sobre las rutas nacionales 151, 22, 250 y 3.
En el caso del puente Basilio Villarino, entre Viedma y Carmen de Patagones, Di Gregorio aclaró que no existe un radar de control de velocidad. El dispositivo instalado en el sector es un lector de patentes que quedó en manos de la Provincia tras la finalización de la concesión anterior y actualmente se encuentra bajo la órbita del sistema 911, con funciones vinculadas a la seguridad y la detección de vehículos con requerimientos.
De cara a los próximos meses, la Provincia analiza incorporar nuevos puntos de control y sistemas de medición por tramos, una modalidad que permite calcular la velocidad promedio de un vehículo entre dos puntos. La planificación apunta a sectores considerados críticos, aunque las ubicaciones todavía no fueron definidas.
Entre los lugares bajo análisis aparece un sector de la Ruta Nacional 22 donde funciona una escuela próxima a una curva, mencionado por Di Gregorio como uno de los puntos que podrían requerir mayores controles. La planificación de los nuevos radares ya incluyó recorridas por distintos sectores de la provincia y continuará antes de definir las próximas incorporaciones.
12 julio 2026
Río Negro