Garrone pide un peronismo rionegrino sin tutelas: “La política la tenemos que pensar nosotros”

El intendente de Godoy respaldó la candidatura de María Emilia Soria, reclamó unidad y advirtió sobre el riesgo de que las internas nacionales terminen condicionando las decisiones en Río Negro

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La unidad del peronismo rionegrino, la necesidad de fortalecer el trabajo territorial y la advertencia frente a posibles intervenciones de las conducciones nacionales quedaron en el centro del análisis que hizo el intendente de General Enrique Godoy, Albino Garrone, sobre el escenario electoral de la provincia.

Garrone valoró especialmente el lanzamiento de la candidatura de María Emilia Soria a la Gobernación y consideró que la definición produjo un efecto concreto dentro del peronismo. Recordó que durante sus recorridas por distintas unidades básicas había encontrado dudas entre la militancia respecto de si Soria finalmente competiría y sostuvo que su anuncio permitió despejar esa incertidumbre.

Para el intendente, que Soria haya expresado públicamente que quiere ser gobernadora generó una “euforia” entre los compañeros y aportó una certeza que el espacio necesitaba para comenzar a ordenar su estrategia electoral. A eso sumó el llamado de la candidata a construir la unidad del peronismo.

Garrone consideró que esa unidad será determinante, aunque coincidió con Soria en que el peronismo por sí solo no alcanza para construir una alternativa electoral competitiva. En su lectura, el desafío consiste en ampliar la propuesta hacia sectores que compartan una mirada nacional y popular y una posición diferente frente al avance de las derechas.

El intendente ubicó esa construcción en un escenario electoral que, a su entender, puede quedar dividido en tres grandes espacios. En ese esquema, sostuvo que una propuesta peronista unificada tendría posibilidades de realizar una elección competitiva.

Pero antes de llegar a las urnas, el principal desafío será ordenar el propio espacio. Garrone señaló que los intendentes y legisladores tendrán un papel central, aunque puso especial énfasis en la necesidad de recuperar presencia en el territorio.


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El jefe comunal de Godoy marcó además una particularidad de su propia posición dentro del peronismo rionegrino. Explicó que no proviene ni del sorismo ni del doñatismo ni de otras agrupaciones que tuvieron peso durante los últimos años y que esa condición le permite mantener diálogo con distintos sectores.

No tengo todavía por el tiempo que llevo en esto el peso político para tomar decisiones, pero lo estoy construyendo”, planteó Garrone, quien ubicó en esa tarea interna una parte importante de su actual actividad política.

También respaldó la decisión de Soria de no intervenir directamente en la definición de candidaturas locales mientras los propios espacios puedan alcanzar acuerdos. Consideró que esa modalidad representa una diferencia con prácticas anteriores en las que las conducciones superiores terminaban definiendo quiénes debían encabezar las listas en cada localidad.

Sin embargo, marcó un límite. Si el tiempo electoral se acerca y en una localidad las distintas partes no consiguen alcanzar un consenso, la candidata a gobernadora deberá intervenir para ordenar la situación y garantizar que el espacio tenga una representación competitiva.

Garrone incluso planteó que el trabajo territorial debería funcionar como mecanismo de selección. “La mejor manera de buscar un candidato de consenso es con trabajo”, sostuvo, al considerar que quienes tengan verdadera vocación de representar a sus comunidades deberían demostrarla primero en el territorio.

Uno de los principales temores que expresó el intendente es que las disputas de la política nacional terminen trasladándose a Río Negro y rompan acuerdos que puedan alcanzarse entre dirigentes y militantes de la provincia.

En ese punto, Garrone mencionó de manera directa a La Cámpora y sostuvo que su mirada no implica desconocer el trabajo que esa organización pueda realizar en determinadas localidades. Aclaró que, si en una ciudad la agrupación tiene presencia territorial y desarrolla una tarea política sostenida, deberá tener el lugar que le corresponda en la construcción electoral de esa comunidad.

“Yo he sido muy crítico, por ejemplo, de La Cámpora. Pero habrá ciudades donde La Cámpora trabaja de manera perfecta y entonces tendrá que liderar el proceso electoral en ese lugar”, planteó. Para Garrone, la discusión no debería pasar por excluir a una agrupación por su pertenencia nacional, sino por reconocer el trabajo territorial que cada sector realiza en Río Negro.

En particular, advirtió sobre el peso que pueden tener las agrupaciones que responden a dirigentes nacionales y que, a su entender, carecen de una estructura territorial propia. Garrone consideró que, cuando una conducción nacional modifica su posición, esos sectores pueden verse obligados a acompañarla y terminar desarmando acuerdos construidos localmente.

El intendente fue particularmente enfático al defender la autonomía provincial: “La política de Río Negro la tenemos que pensar los rionegrinos”, afirmó. Y agregó que las decisiones no deberían quedar condicionadas por Sergio Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner ni ningún otro dirigente nacional.

Para Garrone, la construcción electoral debe partir de la realidad política y territorial de Río Negro, más allá de las disputas internas que atraviesan al peronismo a nivel nacional. En ese sentido, reconoció que existe preocupación por una eventual intervención de las estructuras nacionales, pero sostuvo que el desafío de los dirigentes provinciales será impedir que esas diferencias afecten la construcción local.

Respecto de María Emilia Soria, Garrone consideró que la candidata debe contar con autonomía para tomar decisiones y construir alianzas, aunque con una condición: que el resto del peronismo participe del proceso.

No es lo mismo un Garrone apoyando convencido porque fue partícipe del proceso de construcción que un Garrone apoyando porque quiere un cambio y esta puede ser una alternativa”, explicó.

Para el intendente, esa diferencia puede ser determinante en la campaña. Consideró que si la dirigencia y la militancia sienten que forman parte de las decisiones, el acompañamiento posterior será mucho más sólido.

Por ahora, no existe una fecha definida para una nueva reunión formal del peronismo rionegrino. Garrone señaló que sí existe comunicación entre los distintos dirigentes y que Soria ya realizó recorridas por localidades, entre ellas Godoy, aunque insistió en que los dirigentes con responsabilidades territoriales también deben asumir su parte del trabajo.

El escenario, de todos modos, todavía está condicionado por el calendario electoral. Garrone advirtió que no es lo mismo iniciar una campaña con una elección prevista para marzo o abril que hacerlo en septiembre u octubre. Una definición temprana podría significar más de un año de campaña y, con ello, un desgaste considerable para el espacio.

Con ese panorama, el intendente de Godoy sostuvo que seguirá trabajando para construir una alternativa electoral peronista, pero insistió en que la unidad deberá construirse desde Río Negro y no desde las disputas de las conducciones nacionales.

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