El hospital Artémides Zatti de Viedma contará con nuevo equipamiento de endoscopía destinado a ampliar la capacidad de diagnóstico y tratamiento de enfermedades digestivas, entre ellas las lesiones que pueden derivar en cáncer colorrectal. La adquisición también contempla al hospital Francisco López Lima de General Roca.
La compra incluye una torre de endoscopía con videoprocesador de alta definición, dos videogastroscopios flexibles para estudios del tracto digestivo superior y dos videocolonoscopios flexibles para examinar el colon. También contempla un videoduodenoscopio para procedimientos vinculados con la extracción de cálculos de las vías biliares, un monitor de grado médico HD, una notebook y una impresora.
Además, cada hospital recibirá una reprocesadora automática para el lavado, la desinfección y el enjuague del instrumental. Estos equipos permitirán optimizar los procesos de limpieza y descontaminación, preservar los dispositivos y reforzar los controles de seguridad.
La incorporación se vincula con el programa provincial de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal, que busca identificar lesiones precursoras y facilitar el tratamiento oportuno. El fortalecimiento de los estudios también apunta a mejorar la respuesta de los hospitales frente a la demanda y las listas de espera.
La importancia de detectar a tiempo
El cáncer colorrectal es el segundo más frecuente y el segundo de mayor mortalidad en Argentina. Sin embargo, presenta posibilidades de prevención y detección temprana: más del 90% de los casos se origina a partir de pólipos o adenomas que pueden tardar entre 10 y 15 años en transformarse en un tumor maligno.
La videocolonoscopía permite observar el interior del colon, detectar pólipos y otras alteraciones, tomar muestras para su análisis y extirpar determinadas lesiones durante el mismo procedimiento. De esta manera, la identificación y el tratamiento oportunos pueden evitar que algunas de esas lesiones evolucionen hacia un cáncer.
Como parte de la estrategia preventiva, la Provincia promueve el test inmunoquímico de sangre oculta en materia fecal, que detecta pequeñas cantidades de sangre que no pueden observarse a simple vista. Un resultado positivo no significa necesariamente que la persona tenga cáncer, pero requiere continuar la evaluación mediante una colonoscopía.
El tamizaje está dirigido a personas de entre 50 y 75 años que no tengan antecedentes personales o familiares de pólipos, adenomas o cáncer colorrectal ni síntomas asociados a una posible enfermedad del colon. Para ese grupo se recomienda realizar el test cada dos años. Quienes presentan antecedentes que aumentan el riesgo necesitan una evaluación y un seguimiento individualizados.
El nuevo equipamiento también apunta a mejorar la organización de los procedimientos, de acuerdo con las listas de espera y las necesidades de atención de cada hospital. El objetivo es facilitar el acceso a los estudios y, cuando corresponda, al tratamiento de las lesiones detectadas.
El ministro de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis, destacó la incorporación de tecnología en los hospitales de Viedma y General Roca y señaló que la prioridad es fortalecer la capacidad diagnóstica y reducir los tiempos de espera. El funcionario remarcó que la detección temprana permite alcanzar posibilidades de curación superiores al 90% cuando el cáncer colorrectal se identifica en estadios iniciales.
25 octubre 2026
Viedma