Un terreno reservado para construir un jardín maternal terminó destinado a una cancha de tejo, mientras cientos de familias de los barrios del oeste de Viedma siguen esperando un edificio que fue anunciado hace más de diez años. Se trata del predio del Jardín Maternal N.º 13 “Duende Azul”, donde el Ministerio de Educación de Río Negro habría autorizado otro uso del espacio cedido específicamente para la obra.
La situación fue cuestionada por la concejala Lorena Alan, del bloque Vamos con Todos y dirigente de Comunidad Organizada, quien anticipó que solicitará explicaciones sobre la decisión y que se evalúe si el nuevo destino del terreno se ajusta a la normativa vigente. “Ese terreno tiene un destino, y es un jardín. Las familias del barrio esperan esta obra hace más de diez años y lo que ven ahora es que en el lugar donde iba a estar el jardín se arma otra cosa. Es muy triste que una necesidad tan concreta se siga postergando”, señaló.
El predio fue cedido por el Concejo Deliberante mediante la Ordenanza N.º 8353, que estableció como finalidad específica la construcción del nuevo edificio del Jardín Maternal N.º 13. La normativa también contempla la posibilidad de que el terreno vuelva al Municipio si la obra no se concluye dentro del plazo previsto.
A partir de esa disposición, Alan planteó interrogantes sobre la autorización para instalar una cancha de tejo en el lugar. La concejala sostuvo que es necesario conocer qué organismo habilitó ese uso y bajo qué condiciones se tomó la decisión.
“El Municipio cedió ese espacio para educación inicial. Si el Ministerio le da otro destino sin que nadie lo discuta, se está desconociendo una decisión del Concejo y, sobre todo, un compromiso con las familias. Vamos a pedir que se informe con qué autorización se hizo y que se analice si corresponde”, afirmó.
Un jardín para más de 40.000 habitantes
El Jardín Maternal N.º 13 es el único establecimiento de este tipo para los barrios Mi Bandera, Lavalle, 30 de Marzo, Nehuén, Álvarez Guerrero, Patagonia, Independencia, 22 de Abril y Esperanza, donde viven más de 40.000 personas.
En esos sectores se estima que hay alrededor de 500 niñas y niños de entre 1 y 3 años que podrían necesitar una vacante en el jardín maternal. Sin embargo, la institución actualmente tiene capacidad para recibir a unos 100.
El establecimiento funciona en un edificio municipal de más de 40 años, que no fue construido originalmente para desarrollar actividades educativas. Esa limitación edilicia reduce la cantidad de familias que pueden acceder al servicio.
La comunidad reclama un edificio propio desde 2015. La obra se licitó en 2022, mediante la Licitación Pública N.º 27/22, pero los trabajos alcanzaron apenas un 15% de ejecución y luego quedaron paralizados. El predio permaneció sin resguardo y expuesto al vandalismo.
Desde el bloque Vamos con Todos se impulsaron distintas gestiones ante el Gobierno nacional, el Congreso y la Legislatura provincial. También se solicitó que la terminación del jardín fuera incorporada entre las prioridades de financiamiento con los recursos del bono hidrocarburífero previsto en la Ley 5733. De acuerdo con lo señalado por la concejala, ninguna de esas gestiones obtuvo respuesta.
“Se anuncian obras en distintos lugares de la provincia y está bien que se hagan. Pero acá hay un barrio con una necesidad concreta, un terreno, un proyecto aprobado y una obra empezada. Lo único que falta es la decisión de terminarla”, sostuvo Alan.
El reclamo por las vacantes
La concejala también puso el foco en el impacto que la falta de un edificio adecuado tiene sobre la organización cotidiana de las familias. Señaló que el jardín maternal cumple una función que va más allá del inicio de la escolaridad, porque permite que niñas y niños estén cuidados mientras sus madres y padres trabajan.
En ese sentido, aclaró que el cuestionamiento no está dirigido a la posibilidad de que los vecinos cuenten con un espacio recreativo, sino a que se utilice para ese fin un terreno reservado para una institución educativa que todavía no pudo concretarse. “No estamos en contra de que los vecinos tengan un espacio para jugar al tejo. Estamos en contra de que eso ocupe el lugar de un jardín que el barrio necesita hace años. Vamos a seguir insistiendo hasta que el Jardín 13 sea una realidad”, concluyó.
1 noviembre 2026
Viedma