García Larraburu resaltó que el alcohol es un tóxico depresor del sistema nervioso: “Con un solo vaso de vino, cerveza o cualquier bebida alcohólica, se embotan los sentidos, se altera la percepción y se disminuye la capacidad de atención”. En la actualidad se permiten 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre y esto lleva a confusiones o especulaciones a la hora de conducir.
Argentina cuenta con dos antecedentes de leyes provinciales en este sentido: en Córdoba el límite tolerado de alcohol en sangre en las rutas es cero y gracias a esa normativa se registraron un 20% menos de test de alcoholemia positivos, mientras que en las Fiestas cayeron un 86%; en Salta también se prohibió y se registraron 30% menos de incidentes viales en la ciudad capital.
“Lamentablemente el mundo está muy atrasado en la materia, son pocos los países que han aplicado normas similares, como Brasil donde el alcohol cero consiguió descender un 20% las emergencias hospitalarias”, recalcó. Chile y Uruguay bajaron la tolerancia a 0,3 gr/l de alcohol en sangre y con ello se redujo la cantidad de fallecidos por accidentes de tránsito en un 28%. Otros países con ejemplos similares son Estados Unidos, Rumania, la República Checa y Hungría.
Resaltó que “es necesario comprender que el alcohol es una de las principales causas de víctimas fatales en el tránsito, cuyas consecuencias no sólo destrozan vidas sino también afectan a familias enteras”. Finalmente subrayó que debe generarse conciencia con una normativa que lleve a cero el índice permitido y logre responsabilidad social a la hora de manejar.

29 enero 2026
Río Negro