“El autor nació en Médanos, Buenos Aires, nieto de colonos ruso-judíos. Finalizó sus estudios secundarios técnicos en la ciudad de Neuquén. Cursó Relaciones Internacionales en la Universidad Hebrea de Jerusalén e incursionó en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue en la carrera Licenciatura en Historia. Ambas lo ayudaron a descubrir su gran pasión, la investigación histórica. Miembro activo de la Asociación de Genealogía Judía de la Argentina, contribuyó con ésta en el relevamiento y estudio de cementerios del interior del país, como así también de pequeñas localidades ligadas al pionerismo judío; siendo algunos de estos trabajos publicados por la revista de la Asociación, “Toldot”, explica el diputado cipoleño.
Con un gran currículo, entre algunos de sus trabajos se pueden mencionar historias en periódicos locales, siendo las más importantes los suplementos editados por el Diario Río Negro para conmemorar los festejos de los 100 años de la Colonia Rusa y por el Diario La Comuna, ambos de la ciudad de General Roca. Respecto al libro "Los chacareros judíos”, su presentación oficial fue el día 6 de Noviembre del año 2010, en la sinagoga de la Colonia Rusa en General Roca.
Ocampos consideró importante la obra literaria ya que “ésta se basa en una investigación histórica sobre la situación de los colonos judeorusos contando al mismo tiempo historias de empresas bodegueras, de las primeras cooperativas valletanas, de las asociaciones de socorros mutuos, de los salones comunitarios y de la sinagoga local. A partir de su difusión y lectura ha recolectado innumerables adhesiones, considerándolo un aporte cultural, histórico, social y educativo, de gran relevancia, una forma de comprender la historia del crisol de razas asentados en la zona del Valle rionegrino”, destacó.
En los fundamentos de su iniciativa, el legislador reseñó en función de estas corrientes migratorias en el país que “Un puñado de aldeanos judeo-rusos decide huir de los permanentes ataques contra ellos. Se les presenta la oportunidad de colonizar tierras fiscales que todavía conserva el Estado Argentino a un bajo precio. Una vez en el país, la burocracia y la corrupción hacen tambalear en varias ocasiones el proyecto, el que a pesar de todo, es llevado adelante por estos impetuosos inmigrantes que no van a parar de luchar hasta tener en sus manos el sueño hecho realidad”.
“La zona marginal al este de la Colonia Roca es llamada oficialmente Colonia Rusa, colonizada por estos rusos, por criollos y otros inmigrantes, los cuales en un primer momento, combatirán la escasez de agua, lucharán contra los incesantes desastres climáticos y demandarán justicia a un Estado ausente que en oportunidades se doblega ante las presiones de los oportunistas de siempre”, detalla.
Por último, el parlamentario de la CC-ARI, impulsor de la declaración de interés del libro, subrayó que “la ausencia de una política estatal de apoyo al pequeño y mediano productor más el ímpetu de la juventud de buscar nuevos horizontes no tan sacrificados, dio como resultado que en un corto período la Colonia cambiase su entorno, pasando dichas tierras a engrosar, en casos, las centenares de hectáreas de algunas empresas frutihortícolas. Para sepultar definitivamente esta historia, un sombrío y arbitrario decreto del Municipio de Cervantes ordena modificar la nomenclatura del paraje, el cual es autorizado y legalizado posteriormente por el mismo ente, sumando a esto la ratificación de la intervención federal rionegrina”.

27 enero 2026
Río Negro