El proyecto surge de la integración de dos iniciativas con objetivos similares, una de María Emilia Soria y otra de Herman Avoscan, quienes trabajaron conjuntamente a fin de acercar criterios y lograr esta propuesta unificada. Se busca contribuir con fondos no reintegrables a pequeños y medianos productores de fruta de pepita y carozo; y aportar
al desarrollo de la producción y a la búsqueda de nuevos canales de comercialización frutícola.
El Fondo se destinará a financiar proyectos de inversión que tengan
por objeto:
- Promover el Mejoramiento Predial (renovando montes frutales; incorporando tecnología y equipamientos para mejorar la calidad de la fruta; incorporando tecnologías e instrumentos que atenúen las consecuencias de situaciones climáticas adversas y plagas; mejorando de la calidad y sustentabilidad ambiental de la producción).
- Optimizar la Comercialización (promoviendo la investigación y generación de nuevas alternativas de comercialización; generando alternativas de asociativismo productivo; mediante acciones que tiendan a otorgarle mayor participación directa al beneficiario; implementando mecanismos que permitan atenuar la vulnerabilidad de los productores
ante situaciones de mercado adversas; implementando mecanismos de estabilización ante caídas extraordinarias de producción por adversidades climáticas; fomentando la exportación directa por parte de los beneficiarios).
Una de las modificaciones incorporadas refiere al financiamiento de este Fondo, que en su redacción final indica que se integrará con un fondo inicial mínimo, más las partidas especiales que se asignen anualmente a través de la Ley de Presupuesto o leyes especiales;ingresos por aportes, legados y donaciones de personas físicas y/o jurídicas; las multas que aplique la autoridad de aplicación nacional por el incumplimiento a la presente ley; y fondos no reintegrables provistos por organismos multilaterales, gobiernos extranjeros u organizaciones no gubernamentales.

26 enero 2026
Río Negro