Un taxista de Viedma sufrió un violento robo anoche y debió ser asistido por sus compañeros para que pudiera recuperarse del mal momento.
Según el testimonio de uno de ellos, la vÃctima del asalto tenÃa colocado un cuello de tela polar pero aún asà quedó "marcado" con dos puntazos, producto de la agresión con un elemento punzante.
Tras la agresión, los trabajadores buscaron ayuda de la policÃa y llegaron a un puesto de control en la calle.
Según relatan, los efectivos dormÃan en el control. "Hay que entender. El frÃo estas noches es mucho y hay que buscar formas de protección para ellos también", indicó uno de los taxistas y aclaró que "yo los he visto parados, 3 o 4 de la mañana, controlando con todo el frÃo".
5 julio 2026
Judiciales