El Frente de Todos acompañó la ratificación del acta
acuerdo del Consenso Fiscal suscripta entre el gobierno nacional y la Provincia
de Río Negro, con fuertes cuestionamientos a la política económica y tributaria
rionegrina, que vinculó a la implementada por el macrismo entre 2015 y 2019.
El legislador Luis Albrieu adelantó el voto favorable de
la bancada. Se remontó a 2017 cuando el entonces gobernador Alberto Weretilneck
y el ex presidente Mauricio Macri firmaron el pacto fiscal “supuestamente
porque pretendía promover el empleo, la inversión y el crecimiento económico y
culminó provocando el efecto contrario”.
Albrieu recordó que el bloque denominado en ese momento
Frente para la Victoria se opuso porque sus integrantes consideraron que había
un avasallamiento del poder central sobre la provincia de Río Negro. “¿Qué
pandemia nos pasó en esos cuatro años?”, se preguntó el parlamentario
reginense. “Nos pasó el gobierno de Macri, que no sufrió la viruela, ni el
ébola, ni la peste negra”, afirmó.
Albrieu y su par de bancada, Alejandro Ramos Mejía
coincidieron en que el nuevo pacto firmado faculta a la Provincia a incrementar
los impuestos a los bancos y financieras y también veda la posibilidad de
incrementar los stocks de deuda en moneda extranjera, sin embargo el gobierno
rionegrino poco informó sobre las acciones que desarrollará en ese sentido.
Marcelo Mango, abonó ese posicionamiento: “pensé que este
consenso fiscal venía acompañado de modificaciones al presupuesto, de cambios
en la política fiscal y tributaria elevando los ingresos brutos para bancos y
financieras, ¿en el marco de qué estamos votando este consenso fiscal y qué
impacto va a tener en el presupuesto, en la ley tributaria y en el paquete
fiscal?”, se preguntó.
Por su parte, Alejandro Marinao aseguró que “en el 2017
se dio el consenso fiscal en un contexto de extorsión, Macri les mostró el
caramelo de que se iba a mantener el Fondo Federal Solidario y luego lo
eliminó, fondo que significaba obra pública no sólo para las provincias sino
también para los municipios, y cuando hablamos de obra pública hablamos de
empleo genuino y bienestar para nuestras familias”.
Finalmente, la presidenta de la bancada, María Eugenia
Martini, consideró que “este consenso fiscal 2020 es, ante todo, un paso hacia
el reordenamiento económico y financiero de la provincia”.
Recordó “la baja de los subsidios a la energía y al
transporte que incluía el consenso impuesto por el macrismo a las provincias en
2017 y sucesivos, que culminó en tarifazos, el cierre de servicios y la quiebra
de miles de Pequeñas y Medianas Empresas. Al empuje al endeudamiento y el
condicionamiento puesto a las herramientas de recaudación propias, como el
Impuesto a los Ingresos Brutos, que no apuntó al desarrollo ni a la promoción
del empleo, sino exclusivamente a beneficios empresariales y mayor
concentración”.
Agregó que “fueron años durante los cuales el gobierno de
Macri se desentendió del sistema de Salud y de la Educación, entre otros
servicios básicos, que hoy configuran la otra pandemia con la que debe lidiar
la Nación: la de un país destruido por el macrismo ya antes del Coronavirus”.
Calificó a Río Negro como “un buen alumno” del macrismo y
aseguró que aquel consenso fiscal de 2017 apuntaba a eliminar beneficios, como
la Zona Desfavorable. “La relación fiscal entre Nación y Provincias transitó
durante el macrismo un camino de deterioro de las cuentas provinciales, el
endeudamiento y la consecuente subordinación. Fue el calamitoso Consenso Fiscal
de Cambiemos, cuya suspensión hoy estamos prorrogando”, manifestó Martini.
Describió que “hoy que tenemos el orgullo de formar parte
de un Gobierno Nacional que ha sido, a un año de gestión, capaz de demostrar
una altísima capacidad política para sobreponerse a condiciones que son aún
peores a las que debió enfrentar la democracia argentina en su inicio, después
de la dictadura, y en el período 2001 a 2002. Hasta entonces hay que
remontarse, y aún así, la situación económica en la que dejó Mauricio Macri al
país es todavía de una gravedad más profunda. Alberto Fernández pudo bajar la
inflación al menos 20 puntos”.
Enumeró que “el Frente de Todos recibió el gobierno con
la inflación más alta de los últimos 28 años. Con una deuda externa de 277.648
millones de dólares, más una cuenta de vencimientos de deuda pública por pagar
de casi 200.000 millones de dólares. Durante el gobierno de Cambiemos se
perdieron 234 mil empleos formales entre noviembre de 2015 y noviembre de 2019.
De esos, 41 mil fueron despidos del Estado. Durante esos 4 años, 11 empresas
quebraron o entraron en concurso por cada día hábil, y el Producto Bruto
Interno cayó casi el 13%. Todo esto sin pandemia. Y aquí está el Frente de
Todos, después del robo y el vaciamiento del macrismo, multiplicando el
esfuerzo para contener al COVID-19”.
En el plano provincial destacó que “lamentablemente, Río
Negro no quedó a salvo de las políticas neoliberales aplicadas a nivel nacional
durante el gobierno de Mauricio Macri, que fueron como se ha visto, adoptadas
rápidamente por el ex gobernador Weretilneck”.
Indicó que “Arabela Carreras recibió una provincia
endeudada y con dificultades profundas para prestar servicios elementales. Por
ejemplo, en Salud hemos visto serios inconvenientes operativos, hemos visto
renuncias masivas. La provincia debió acudir a Nación a conseguir fondos para
la compra de insumos básicos”.

16 enero 2026
Río Negro