Un gobierno que enfrenta dÃa a dÃa, y sin dar respuestas, reclamos de sus empleados públicos, debe poner mayor atención en el peligroso clima social que se va incubando, y debe asumir que la responsabilidad mayor para que no se ahonden conflictos que hoy muestran las calles rionegrinas repletas de demandas y protestas, le corresponde al Estado y a quien lo conduce polÃticamente y lo administra. O sea, a JSRN.
Y no es menor el dato de la identidad polÃtica de quienes detentan el poder público y no satisfacen válidos reclamos -ya masivos- de los trabajadores de la salud, de la educación, de la seguridad policial. En dÃas nomás habrá elecciones y este mismo gobierno, hoy sordo e insensible a tanta protesta, quiere continuar manejando el gobierno, pretende seguir arruinando la salud, la educación y nuestra seguridad pública.
Para evitar eso no hay que brindarles apoyo electoral para que continúen. Asà se hace en democracia y asà pueden expresarse todas las rionegrinas y rionegrinos que,rompiéndose el alma en los hospitales, en las escuelas y en las comisarÃas, no pueden llevar a sus hogares un salario digno y sustentable.
En el caso de la policÃa, es notoria la falta de empatÃa del gobierno rionegrino en tomar con respeto sus demandas. El tema de mejorar el haber por zona, no puede depender solo de lo nacional y la provincia debe poner su empeño en que todo el personal policial cobre el 40% que le corresponde. Y los jubilados policiales no pueden seguir siendo ignorados en sus justas reivindicaciones.
Lo natural debe ser una Estado provincial que funcione. Con escuelas abiertas, clases para los pibes y con hospitales en total vinculación con las necesidades de salud de la población y en ambos casos con profesionales con remuneraciones satisfactorias.
Pero acá, en los últimos tiempos, lo natural se ha vuelto que todos los dÃas haya marchas, protestas, escuelas cerradas y hospitales en crisis. Merecemos algo mejor para nuestra provincia.
Por Gustavo Casas - Candidato a Gobernador
13 mayo 2026
Opinion