En el corazón de la Patagonia, la provincia de RÃo Negro ofrece una experiencia única: en un solo dÃa es posible recorrer paisajes tan contrastantes como la majestuosidad de la cordillera de los Andes y la serenidad del golfo San MatÃas.
Este viaje conecta escenarios
naturales de una enorme singularidad, revelando la belleza y calidez
incomparables de una tierra que en verano es el destino de mayor diversidad del
paÃs, pero también con cualidades que comparativamente ubican a RÃo Negro entre
las preferencias de los viajeros que ya la conocen.
La mayor experiencia, y en un solo dÃa, puede comenzar en Bariloche, con el imponente lago Nahuel Huapi como protagonista rodeado de montañas y bosques que se iluminan con los primeros rayos del sol, creando un espectáculo de colores y armonÃa cautivante con los picos más altos que en verano aún conservan la huella blanca del invierno. Otra opción es El Bolsón, un refugio de inspiración artÃstica y paisajes tranquilos que invita a iniciar la jornada con una conexión Ãntima con la naturaleza, a orillas del rÃo Manso o contemplando los rayos del naciente en las paredes del Piltriquitrón.
Desde la cordillera, el camino hacia el litoral marÃtimo recorre la Ruta 23, que atraviesa la meseta de Somuncurá, un paisaje mÃstico y fascinante que conserva intactas las raÃces ancestrales de su gente. Este tramo del viaje no es un camino mas: es una oportunidad para descubrir la serenidad de los pueblos de la región, donde la hospitalidad, las tradiciones y los valores humanos permanecen intactos, reflejando fielmente el espÃritu rionegrino.
Al llegar al Atlántico, la magia continúa. El Camino de la Costa comienza en Viedma, una ciudad fluvial ubicada a 30 kilómetros de la desembocadura del rÃo Negro, en el balneario El Cóndor, hogar del faro más antiguo de Argentina y de un memorial en honor a los héroes de Malvinas. Desde allà la ruta se extiende hasta San Antonio Oeste, ofreciendo maravillas que se desgranan a lo largo de un recorrido costero de ciento cincuenta kilómetros. En esta ruta escénica, playas como BahÃa Creek, La LoberÃa, Pozo Salado, Saco Viejo y Punta Perdices se suceden entre acantilados, aguas cálidas y una fauna marina sorprendente, brindando experiencias únicas en playas donde aún sus arenas esperan ser holladas por el pie del hombre.
En el golfo San MatÃas, destinos
como Las Grutas y Playas Doradas, en Sierra Grande, invitan a disfrutar sus
balnearios de aguas mansas y cristalinas. Las Grutas, con su belleza
mediterránea y su caracterÃstico azul turquesa, regala atardeceres inolvidables
que marcan el final perfecto de cualquier jornada.
Aunque otras provincias como
Chubut o Santa Cruz también permiten viajar de la cordillera al mar en un solo
dÃa, RÃo Negro se distingue por la marcada variedad de sus paisajes y la
calidez de sus experiencias.
Es el único lugar, en toda la
Argentina, donde se puede iniciar el dÃa junto al Nahuel Huapi y concluirlo en
el Atlántico o comenzar la jornada entre las olas del mar y despedirlo con un
atardecer en la cordillera tras atravesar la convocante meseta de Somuncurá.
RÃo Negro es un destino para
quienes desean explorar la esencia de la Patagonia.
Desde la solemnidad de los Andes, hasta la inmensidad del golfo San MatÃas, RÃo Negro no sólo nos cuenta una historia con su paisaje: nos convoca a vivirla y a compartirla con nuestros afectos más sentidos. Y es capaz de garantizar una experiencia que sólo se puede vivir en las aguas más cálidas del golfo San MatÃas y en la belleza inconmensurable de San Carlos de Bariloche o El Bolsón. Una experiencia única de calidez y belleza que solo es posible en nuestra tierra, y en un solo dÃa.
(*) Vicegobernador de RÃo Negro
8 julio 2026
RÃo Negro