“No es falta de límites: es una intemperie silenciosa que deja solos a los chicos”

La psicóloga Gabriela Dueñas advierte sobre el carácter colectivo del malestar que atraviesan niños, niñas y adolescentes, cuestionó las respuestas simplistas y reclamó un abordaje integral con fuerte presencia del Estado

Comentar

En un contexto atravesado por hechos de violencia que involucran a niños, niñas y adolescentes, la doctora en Psicología, licenciada en Educación y psicopedagoga Gabriela Dueñas planteó una mirada crítica sobre las explicaciones que predominan en el debate público y advirtió que se trata de un fenómeno social complejo, vinculado a un escenario de “desamparo” creciente.

La entrevista fue realizada por Pedro Caram en el programa Raíz Informativa, a partir de un artículo publicado por Dueñas que generó fuerte repercusión. El texto completo puede leerse en este enlace: https://agendapais.ar/ninas-os-y-adolescentes-desamparados/

No es ruido, no es falta de límites, no es adicción: el sufrimiento de chicas y chicos hoy tiene la textura de una intemperie silenciosa”, escribió Dueñas, en una definición que sintetiza el eje de su análisis. Durante el diálogo, profundizó esa idea y sostuvo que lo que aparece en episodios de violencia “no es un trastorno individual, sino un malestar colectivo”.



LEÉ TAMBIÉN           

Proyecto sobre celulares en las aulas toma impulso en Río Negro


La especialista señaló que, frente a cada hecho conmocionante, se repiten lecturas lineales que buscan causas rápidas —como el uso de celulares, los videojuegos o las dinámicas familiares—, pero que resultan insuficientes para comprender la complejidad del problema. “La pregunta no es si las redes hacen mal, sino qué clase de sociedad deja a niños y adolescentes tan terriblemente solos”, afirmó.

Dueñas describió un escenario social atravesado por la incertidumbre, la angustia y el deterioro de las condiciones de vida, que impacta directamente en las infancias. En ese sentido, vinculó esta situación con políticas de ajuste que afectan áreas sensibles como la salud y la educación. “Se derrama angustia, desesperación e incertidumbre de los adultos hacia los jóvenes, que tienen pocos recursos para procesar lo que les pasa”, explicó.

Además, advirtió sobre el debilitamiento de las instituciones que históricamente funcionaban como espacios de contención. “Escuelas que ya no pueden contener porque ellas mismas están siendo desmanteladas, adultos que miran pantallas mientras los adolescentes se caen por dentro”, expresó, retomando conceptos de su publicación.

Frente a este panorama, la psicóloga planteó la necesidad de abandonar respuestas fragmentadas y avanzar hacia un enfoque integral. “Tiene que haber un abordaje interdisciplinario, intersectorial, ético y político. No alcanza con intervenir en el caso individual, porque estamos frente a problemáticas sociales complejas que no pueden privatizarse”, sostuvo.



LEÉ TAMBIÉN           

Celulares: buscan llevar el “Pacto Parental” a las escuelas


En esa línea, remarcó la importancia de políticas públicas sostenidas, con inversión en salud mental, fortalecimiento de la escuela pública, acompañamiento a adultos referentes y regulación de la economía digital. Sobre este último punto, explicó que “las nuevas tecnologías no pueden quedar libradas al mercado, deben ser reguladas por el Estado como garante de derechos”.

También cuestionó los intentos de modificar marcos normativos sin garantizar recursos. “El problema no es la ley, es la falta de financiamiento. Sin recursos, ninguna política va a funcionar”, advirtió.

Dueñas extendió su análisis a otros sectores vulnerables, como las personas mayores, y planteó que el deterioro de las condiciones de vida tiene un impacto transversal. “¿Qué les estamos enseñando a los adolescentes cuando como sociedad naturalizamos que haya personas que no pueden acceder a medicamentos?”, se preguntó.

Finalmente, puso el foco en el rol de los adultos y de las figuras de autoridad en la construcción de sentido. “Se han debilitado los criterios de referencia. Si desde los niveles más altos del Estado se habilitan discursos de violencia, discriminación o agresión, eso también baja y configura prácticas sociales”, señaló.

En su texto, Dueñas concluye con una advertencia que resume su mirada: “Mientras sigamos respondiendo con medidas lineales a problemas estructurales, seguirán cayendo”. Y propone, como horizonte, “volver a juntar lo que el sistema separa: el adolescente y la comunidad, la escuela y el barrio, el dolor y la posibilidad de otro mundo”.

Tambin te puede interesar...