Los US$60 millones destinados a la modernización del sistema público de salud de Río Negro permitirán avanzar en una transformación que tendrá impacto directo en la atención de pacientes: desde la incorporación de equipamiento médico hasta la creación de una historia clínica única digital, conectividad y herramientas de telemedicina para las localidades más pequeñas.
El ministro de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis, explicó que el programa presentado ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) contempla una intervención sobre los distintos niveles del sistema sanitario y que el organismo decidió acompañar el plan luego del trabajo técnico desarrollado durante el último año.
Uno de los cambios centrales será que los estudios y antecedentes médicos de cada paciente quedarán registrados digitalmente y podrán ser consultados por los profesionales que intervengan en su atención. Radiografías, análisis de sangre y otros estudios formarán parte de un registro que acompañará a cada persona dentro del sistema público.
La implementación de una historia clínica única busca resolver además uno de los problemas que se presentan cuando un paciente continúa su atención en otro establecimiento: la falta de acceso a estudios realizados previamente. Con la información digitalizada, los profesionales podrán disponer de esos antecedentes y evitar que deban repetirse prácticas que ya fueron realizadas.
El programa alcanzará a los 35 hospitales y 191 centros de atención periférica de Río Negro. La inversión contempla equipamiento para distintas áreas, entre ellas quirófanos, terapias intensivas, unidades de neonatología y servicios de diagnóstico.
Entre los elementos previstos se encuentran mesas de anestesia, torres de videocirugía, tomógrafos, ecógrafos, autoanalizadores para laboratorios y equipos de radiología, además de computadoras, escáneres, infraestructura de conectividad y otros recursos tecnológicos.
Otro de los componentes que puede modificar la atención en las localidades más alejadas es la incorporación de kits de telemedicina. La herramienta permitirá conectar a los equipos sanitarios de pequeños centros de salud con profesionales y servicios de otros establecimientos, reduciendo el impacto de las distancias que caracterizan al territorio rionegrino.
Thalasselis destacó que esta herramienta tiene particular importancia en aquellas localidades donde el hospital o el centro de salud público constituye el único efector sanitario disponible. En esos lugares, mejorar la capacidad tecnológica puede ampliar las posibilidades de atención sin necesidad de trasladar a los pacientes cada vez que se requiere una consulta o evaluación especializada.
La Provincia ya cuenta con una experiencia de interconexión sanitaria a partir de la red de mamografía, que reúne a 13 mamógrafos distribuidos en el territorio. Los equipos están conectados y permiten que los estudios sean analizados a distancia, facilitando el acceso al diagnóstico en distintas localidades.
Ese modelo fue presentado ante los equipos técnicos internacionales como una de las experiencias que Río Negro ya viene desarrollando y que ahora busca extender a otras áreas de la atención sanitaria. El objetivo es aprovechar la tecnología para acercar servicios especializados a quienes viven fuera de los principales centros urbanos.
La modernización también apunta a mejorar el uso de los recursos. La disponibilidad de información clínica y estudios en formato digital permitirá reducir la repetición de prácticas, facilitar el seguimiento de los pacientes y mejorar la coordinación entre los distintos niveles de atención.
El plan tiene una proyección de cinco años y fue elaborado a partir del trabajo de los equipos técnicos del Ministerio de Salud y de distintas instancias de cooperación internacional. El respaldo del BID permitirá avanzar en una estrategia que combina equipamiento, infraestructura tecnológica y cambios en la forma de organizar la atención.
Thalasselis remarcó que cerca de la mitad de la población de Río Negro se atiende en el sistema público de salud, mientras que en algunas localidades ese sistema representa la totalidad de las posibilidades de atención. Por eso, planteó que la modernización debe llegar tanto a los hospitales de mayor complejidad como a los centros ubicados en las localidades más pequeñas.
Así, los US$60 millones para salud tendrán una aplicación que va más allá de la compra de equipamiento: la apuesta es que un paciente pueda tener sus estudios disponibles en distintos puntos de la red, que un profesional pueda consultar esa información a distancia y que una persona que vive lejos de los grandes centros urbanos pueda acceder a herramientas de atención especializada sin que la distancia sea el principal obstáculo.
13 agosto 2026
Río Negro