La instalación de la feria itinerante Expo Saladita Sin Fronteras, en el predio de Sol de Mayo durante el fin de semana, generó el rechazo de comerciantes de Viedma y Patagones, que preparan una presentación formal ante el intendente para reclamar que no se repita una situación similar. El sector cuestiona las condiciones en las que se desarrolló la actividad y advierte que los vendedores locales deben afrontar costos e impuestos que, sostienen, no son equivalentes para quienes llegan de otras provincias.
El presidente de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Viedma, Eric Solís, confirmó que mantendrán una reunión para reunir las firmas de más de 200 comerciantes de la capital rionegrina, con la adhesión de representantes del sector de Patagones. La intención es elevar una nota al jefe comunal y dejar planteada la preocupación por el antecedente que, consideran, podría repetirse.
“Nos sorprendió porque nosotros podemos esperar que cualquier persona pueda hacer una feria, con todo lo que implica, pero después enterarte de que esa feria estuvo autorizada…”, expresó Solís en una entrevista radial. El dirigente sostuvo que la actividad generó malestar entre comerciantes que esperaban el movimiento de las ventas por el Día de la Madre, una de las fechas importantes del calendario comercial.
Relató que se enteró de la realización de la feria el jueves, a través de publicaciones en redes sociales. A partir de ese momento, dijo, comenzaron a intercambiar mensajes con otros comerciantes y a organizar el reclamo.
El planteo por la autorización y los controles
Solís contó que el viernes se comunicó con el intendente de Viedma, quien le habría respondido que se trataba de un evento privado realizado en un espacio privado y que el Municipio no tenía intervención directa. Sin embargo, el titular de la Cámara cuestionó esa explicación y sostuvo que, por su experiencia como productor de eventos, habitualmente se requiere autorización municipal para realizar actividades de ese tipo.
También indicó que se contactó con funcionarios del área correspondiente, aunque aseguró que no obtuvo mayores precisiones sobre los responsables de la organización. En ese marco, reclamó que se esclarezca cómo se habilitó la feria y cuáles fueron las condiciones establecidas para su funcionamiento.
La Expo Saladita Sin Fronteras se instaló durante el fin de semana en el predio del Club Sol de Mayo, ubicado en Francisco de Viedma 1057. De acuerdo con los antecedentes difundidos sobre el evento, las instalaciones fueron alquiladas por un grupo de emprendedores de Córdoba y la feria reunió a vendedores ambulantes de distintos puntos del país. La actividad fue ajena a la organización del club.
“La plata no queda en el circuito local”
El dirigente comercial afirmó que la presencia de la feria tuvo consecuencias en el movimiento de los negocios de la ciudad. A su entender, parte del consumo se trasladó a vendedores que llegan de otras provincias, por lo que el dinero no permanece en el circuito comercial local. “Podría haber habido mucha más gente en la calle Buenos Aires o en cualquier comercio de la ciudad, o podría haber habido mucha más venta”, señaló Solís. Y agregó: “La plata no queda en el circuito”.
El presidente de la Cámara sostuvo que los comercios locales atraviesan dificultades desde hace tiempo, en un escenario marcado por los costos de alquiler, los impuestos municipales, provinciales y nacionales, y la caída de las ventas. En ese marco, consideró que la instalación de una feria de estas características profundiza las dificultades para quienes mantienen locales habilitados durante todo el año. “Venimos pidiendo auxilio hace un montón de tiempo, y que nos pase esto de la competencia desleal es como que nos están pateando en contra”, expresó.
Solís también mencionó que la fecha del Día de la Madre es especialmente relevante para muchos comercios, al igual que otras jornadas como el Día del Niño, Navidad y Año Nuevo. Por eso, cuestionó que la feria se desarrollara durante ese fin de semana.
Más allá de la feria, el titular de la Cámara reclamó medidas para aliviar la carga impositiva que afrontan los negocios locales. Planteó que, si quienes participan de una feria no pagan tasas equivalentes a las de un comercio establecido, el Municipio debería revisar los costos que deben afrontar los comerciantes de Viedma. “Si a estas personas no les van a cobrar nada para poner un puesto, a nosotros mínimamente podrían cobrarnos un poco menos de tasas”, sostuvo.
El dirigente relató que acudió a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para consultar si podía intervenir, pero aseguró que le respondieron que no contaban con personal para realizar una inspección. También indicó que consultó a la Policía Federal sobre posibles irregularidades y que le señalaron que primero debía constatarse la comisión de un ilícito para actuar.
En ese sentido, cuestionó las dificultades para obtener controles y respuestas ante situaciones que, desde su perspectiva, afectan a los comercios habilitados.
La Cámara de Comercio prevé reunir a los comerciantes en su sede para formalizar el reclamo y elevarlo al intendente. La presentación buscará que se revisen los criterios de autorización de este tipo de eventos y que se establezcan condiciones claras para evitar nuevos conflictos con los negocios locales. La convocatoria incluye a comerciantes de Viedma y representantes del sector de Patagones, que también manifestaron su disconformidad con la feria.
El planteo se suma a los reclamos que el sector viene realizando por la caída del consumo y el peso de los costos fijos. Para Solís, el desafío es que las políticas locales contemplen las condiciones en las que trabajan los comercios establecidos y eviten diferencias que, según sostiene, los coloquen en desventaja frente a vendedores itinerantes.
19 octubre 2026
Viedma