Mirta Carbajal: “la creación del área natural protegida es un maquillaje que no va a contribuir en nada”

La presidenta de la Fundación Inalafquen cuestionó la creación del Corredor de los Cinco Grandes, aprobado por la Legislatura de Río Negro. Advirtió que la delimitación del área deja afuera ecosistemas fundamentales, criticó la falta de participación de organizaciones e investigadores locales y alertó sobre el impacto ambiental de los proyectos portuarios y petroleros en el golfo San Matías

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La creación del Área Natural Protegida (ANP) Corredor de los Cinco Grandes, aprobada por la Legislatura de Río Negro, recibió fuertes cuestionamientos de la presidenta de la Fundación Inalafquen, Mirta Carbajal, quien consideró que la iniciativa constituye una medida meramente cosmética, sin fundamentos suficientes para garantizar la conservación de las especies que pretende proteger. “La verdad es que nosotros consideramos que esto es un maquillaje, una cuestión de pura cosmética que no va a contribuir en nada”, sostuvo Carbajal.

La referente ambientalista cuestionó, en primer lugar, la delimitación geográfica del corredor, que se extiende desde la desembocadura del río Negro hasta las proximidades de la bahía de San Antonio. Consideró que el polígono elegido no contempla los espacios fundamentales para la reproducción y alimentación de ballenas, orcas, tiburones, delfines y lobos marinos. “Es absolutamente ridículo pensar que vamos a tener una incidencia positiva en la conservación de todas estas especies salvando algo más que una pileta, cuando a la par estamos destruyendo sitios muy importantes como la bahía de San Antonio y los alrededores del Parque Nacional Islote Lobos”, afirmó.

En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias que pueden generar los proyectos portuarios y petroleros en marcha, especialmente por el incremento del tráfico marítimo, el ruido de las embarcaciones, las modificaciones en la temperatura y turbidez del agua y la contaminación crónica.

Carbajal remarcó que las amenazas no se limitan a la posibilidad de un derrame de hidrocarburos. “No necesitamos siquiera un evento de un derrame que salga en la tapa del diario. Hay una contaminación crónica, cambios físicos en el agua, ruidos y un montón de procesos que van a influir sobre las poblaciones de estas especies”, afirmó durante una entrevista con el periodista Pedro Caram.


Falta de participación y cuestionamientos a la ONG

Otro de los aspectos que generó mayor malestar en la Fundación Inalafquen fue la metodología utilizada para elaborar el proyecto y la falta de convocatoria a las organizaciones e investigadores con trayectoria en la conservación del golfo San Matías.

Carbajal cuestionó particularmente la intervención de la Fundación Por el Mar en la elaboración de la iniciativa y señaló que se trata de una organización que no tiene origen en San Antonio ni una trayectoria territorial que justifique haber encabezado el proceso sin consultar a los actores locales. “Nosotros no fuimos convocados, a pesar de que hemos sido pioneros en la conservación de la ballena franca austral y estuvimos desde el primer día en las instancias de debate y redacción de la ley que después se creó para protegerla”, señaló.

También advirtió que quedaron afuera investigadores que llevan años generando información científica sobre estas especies e incluso trabajando en planes de manejo para la ballena franca austral. “Dejar afuera a los pobladores, dejar afuera a los investigadores y dejar afuera a la gente del territorio es el ABC de lo que no hay que hacer cuando trabajás en conservación. Esto es realmente patético”, expresó.

La presidenta de Inalafquen contrastó esta metodología con experiencias anteriores de trabajo entre organizaciones ambientalistas, organismos públicos y sectores productivos, donde, aun existiendo diferencias profundas, fue posible discutir con argumentos y alcanzar acuerdos.


Sin presupuesto ni gestión ambiental

Carbajal también puso en duda que la nueva área protegida cuente con las condiciones necesarias para funcionar. Sostuvo que una declaración legislativa no garantiza por sí misma la conservación y que se necesitan recursos económicos, personal especializado y una gestión efectiva. “Cuando creás áreas protegidas no tiene que ser solamente un papel, ni una mascarada para decir qué lindo Río Negro, cómo protege a los bichos. Tiene que tener presupuesto, recursos humanos y financieros”, afirmó.

Como ejemplo, mencionó el deterioro de los mecanismos de gestión de la Bahía de San Antonio y recordó que desde 2022 no se reúne la autoridad local de conservación. También cuestionó la falta de respuestas de las autoridades ambientales provinciales a los pedidos de convocatoria realizados por la Fundación.

Finalmente, Carbajal insistió en que la protección ambiental requiere decisiones coherentes y no anuncios que, mientras exhiben una supuesta política de conservación, dejan desprotegidos los ecosistemas más importantes del golfo.

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