El Club Náutico La
Ribera, el último concesionario del catamarán Currú Leuvú II expresó su
preocupación por la situación en que se encuentra la embarcación, que el
miércoles mostró un estado deplorable al inundarse parte de la proa durante la
tormenta.
La entidad aclaró que
no tiene la guarda de la embarcación desde septiembre último, cuando detectaron
fallas que determinaron su imposibilidad de navegación.
“Durante todo el año
2020 y parte del 2021, por las cuestiones sanitarias conocidas por todos se
ejecutaron todas las acciones necesarias para el correcto mantenimiento de la
embarcación debido a la restricción de navegación, hasta la temporada de
invierno en la cual con mucho trabajo por parte de la tripulación y la
administración se logró aplicar el protocolo sanitario correspondiente para
poder realizar navegaciones de manera segura y sin novedades”, contextualizó el
club.
Explicó la entidad
que tras una inspección que el mismo club hizo realizar, se determinó que el
catamarán no estaba apto, por lo que a partir del 2 de septiembre último “estainstitución dejó de tener la guarda y custodia del mismo por no estar apto para
la navegación”.
“Queremos expresar
nuestra preocupación por este ícono de la Comarca y continuaremos aportando
todo lo que esté a nuestro alcance a la naviera para que el Currú Leuvú II
vuelva a surcar las aguas del río Negro”, agregó La Ribera.

17 enero 2026
Viedma