Es un mensaje lleno
de alegría, satisfacción, pero sobre todo de gratitud, el que el Rector Mayor,
padre Ángel Fernández Artime, dirigió a través de un video a los salesianos, a
los miembros de la familia salesiana y a todos los jóvenes del mundo, tras el
anuncio de que ha sido reconocido el milagro atribuido a la intercesión del
Beato salesiano, Artémides Zatti. Este anuncio, de hecho, ofrece nuevos
estímulos para vivir esta Semana Santa y la inminente Pascua, y además renueva
las energías y el entusiasmo porque "significa que ahora el camino de su
canonización está abierto y próximo".
Ante esta buena
noticia, el Rector Mayor se convierte en un portavoz de toda la Congregación y
plantea un himno de alabanza y gracias: en primer lugar a Dios, por su amor a
la Iglesia, a la congregación salesiana y a la familia salesiana, que se
manifiesta nuevamente a través del sigilo de santidad imprimido en la brillante
figura del enfermero de Viedma.
También un peculiar
gracias va al Santo Padre "por su delicadeza, debido a su sensibilidad por
la santidad en toda la Iglesia". El Rector Mayor recuerda la atención que
el Papa da a la santidad y sus llamamientos para llegar a esa santidad
generalizada, oculta, "de la puerta de al lado"; si bien si el padre Ángel subraya que "la
santidad que hoy la Iglesia reconoce" en Artémides Zatti es la que
"se manifiesta de manera plena y de una manera muy especial".
"Nuestro querido
Artemide Zatti es una figura hermosa porque es el primer santo de la
congregación" continúa. Y aclara poco después, que por supuesto Don Bosco
es santo, pero figura como el fundador de la congregación; incluso Domingo Savio
está canonizado, pero el "joven santo" expresa la belleza de la
pedagogía y el camino de la santidad que Don Bosco propuso a sus hijos;
mientras que los Santos mártires Luigi Versiglio y Callisto Caravario, tenían
un camino de santidad marcado por la efusión de la sangre.
En el caso de Zatti,
sin embargo, existe la manifestación de la santidad vivida en la vida
cotidiana, en la simplicidad, el servicio humilde y jovial, en particular a los
enfermos. "Hacer todo por la gloria de Dios, para ser lo que tengo que
ser: un salesiano santo" no por
casualidad es la cita de Zatti que abre el video-mensaje que da testimonio de
la santidad lograda a través de un ejercicio diario de caridad.
De la peculiaridad de
este futuro Santo, el X Sucesor de Don Bosco también enfatiza la naturaleza
laical de su consagración, el ser plenamente y fielmente un Salesiano coadjutor
como Don Bosco quería: testigo, cercano a la gente, dedicado al servicio.
El padre Ángel, traza
los rasgos salesianos de su vida: la experiencia del arduo trabajo desde niño,
el emigrar hacia Argentina con su familia, la entrada en el aspirantado
salesiano.
También la
enfermedad, la tuberculosis que contrajo al realizar su servicio, que parece
abrumar sus planes pero que en cambio sirve para guiarlo hacia la plena
realización de su vocación. Siguen los largos años de servicio en el hospital,
el sufrimiento debido al cierre de esta estructura sanitaria, así como el
inicio de un nuevo hospital. Y finalmente, el cáncer que le conduce a reunirse
con Dios.
El Rector Mayor concluye
el mensaje, observando cuántas son las sugerencias y los llamamientos que
despierta el Beato Zatti, e invita a seguir meditando y reflexionando mucho
sobre él en vista de su canonización. Así, -observa el Rector Mayor- en este
2022, aniversario de los 400 años de la muerte de San Francisco de Sales
-inseparable para la congregación de la gran figura de Don Bosco- también entra
la brillante figura de Artémides Zatti, salesiano laico consagrado.

12 enero 2026
Viedma