Turbiedad en el río Negro genera inquietud y ARSA refuerza el monitoreo

El aumento de sedimentos tras las lluvias impacta en la potabilización y la empresa sigue la evolución del fenómeno para sostener el servicio

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El aumento de la turbiedad en el río Negro en los últimos días generó inquietud entre vecinos y vecinas del Alto Valle, mientras las plantas potabilizadoras ajustan su funcionamiento para sostener el servicio de agua potable. El fenómeno está asociado a lluvias registradas en la región que arrastran sedimentos hacia el cauce del río.

Desde Aguas Rionegrinas (ARSA) explicaron que el incremento de la turbiedad es un proceso natural que ocurre cuando el agua de lluvia transporta arcilla, tierra y otros materiales hacia el río. Ese material queda en suspensión, lo que modifica el aspecto del agua y vuelve más lento el proceso de filtrado en las plantas potabilizadoras.

Ante esta situación, la empresa mantiene un monitoreo permanente del comportamiento del río y de los niveles de sedimentos que ingresan al sistema de captación. Según indicaron, el seguimiento se realiza de manera constante para ajustar el funcionamiento de las plantas y garantizar que el agua tratada mantenga los parámetros habituales de calidad.

El impacto del fenómeno se registra de manera diferente según la ciudad. En Fernández Oro, Catriel y Cipolletti, el servicio continúa prestándose con normalidad luego de que esas localidades atravesaran picos de turbiedad en días recientes.

En Allen, el sistema comenzó a normalizarse durante la mañana tras una disminución progresiva de los sedimentos presentes en el río. A partir de ese descenso, la planta potabilizadora pudo retomar gradualmente su ritmo de producción.

En General Roca, en cambio, el paso del pico de turbiedad por esa zona obliga a realizar un proceso de potabilización más lento. Por ese motivo, podrían registrarse disminuciones en la presión del suministro en barrios ubicados en la zona baja y en el sector sur de la ciudad.

La situación más compleja se registra en Villa Regina, donde el nivel de turbiedad obligó a detener la planta potabilizadora. Desde ARSA señalaron que se continúa monitoreando el estado del río para reanudar la producción de agua potable cuando las condiciones naturales lo permitan.

Mientras tanto, la empresa solicitó a las y los usuarios de las zonas afectadas realizar un uso racional del recurso, priorizando el consumo humano y evitando tareas que demanden grandes volúmenes de agua, como el riego o el lavado de veredas, hasta que el sistema recupere completamente su funcionamiento habitual.

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