“Más cerca de la escritura: cómo acceder a la regularización de viviendas”

El régimen permite a familias que ocupan inmuebles desde hace años obtener el título de propiedad y seguridad jurídica sobre su hogar

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La posibilidad de acceder a la escritura de una vivienda volvió a abrirse para familias que habitan inmuebles sin título de propiedad, a través del Régimen de Regularización Dominial conocido como Ley Pierri. La herramienta apunta a resolver situaciones habitacionales consolidadas y brindar seguridad jurídica a quienes acrediten una posesión sostenida en el tiempo.

El relanzamiento del programa fue presentado por el Gobierno de Río Negro en Villa Regina, en una actividad donde se detallaron los alcances de esta etapa y las condiciones para acceder al beneficio.

El régimen está destinado a personas y familias que ocupan viviendas en inmuebles privados, siempre que puedan demostrar una posesión pública, pacífica y continua, con causa lícita, desde al menos el año 2006. En esos casos, la normativa permite avanzar hacia la escrituración, transformando esa ocupación en un derecho formal sobre la propiedad.

Uno de los aspectos centrales del programa es que reconoce situaciones de hecho que llevan años, permitiendo que quienes ya viven en esos espacios puedan regularizar su situación dominial sin necesidad de atravesar procesos judiciales complejos. Esto implica, además, la posibilidad de acceder a servicios, créditos o mejoras habitacionales con respaldo legal.

Durante la presentación, se explicó que esta nueva etapa busca agilizar los trámites administrativos, mejorar el seguimiento de los expedientes y acompañar a las familias en todo el proceso. El objetivo es facilitar el acceso a la documentación necesaria y reducir los tiempos para concretar la escritura.

La Ley Pierri constituye una herramienta para ordenar jurídicamente la tenencia de viviendas, especialmente en sectores donde las condiciones de informalidad se extendieron durante años. En ese marco, también se prevé una articulación entre organismos públicos, municipios y organizaciones, para ampliar el alcance del programa.

Para quienes están en condiciones de acceder, el régimen representa la posibilidad de convertir la vivienda en propiedad legal, con los derechos y garantías que eso implica. La regularización dominial no solo formaliza la tenencia, sino que también impacta en la estabilidad familiar y en el acceso a otras oportunidades vinculadas al hábitat.

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