“Está recién empezando”: Sierra Grande se prepara para el impacto de la Zona Franca

La intendenta Roxana Fernández destacó el proyecto de Punta Colorada y planteó los desafíos que genera para la localidad el crecimiento de la actividad energética

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La Zona Franca de Punta Colorada avanza hacia una nueva etapa con la proyección de una licitación internacional antes de fin de año, mientras Sierra Grande comienza a prepararse para el impacto que tendrá la expansión de las inversiones energéticas sobre la actividad industrial, comercial y urbana de la localidad.

La intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, explicó que el anuncio realizado por el gobernador Alberto Weretilneck desde París forma parte de un proceso que la Provincia viene trabajando desde hace tiempo y que busca aprovechar la ubicación estratégica del área próxima a Punta Colorada. El proyecto apunta a sumar industrias, actividades logísticas y servicios vinculados al comercio exterior.

La futura zona franca se encuentra vinculada territorialmente con el área donde avanza la infraestructura para la exportación de petróleo y con las inversiones energéticas proyectadas para la costa rionegrina. Fernández señaló que el objetivo es generar nuevas posibilidades productivas alrededor de esas inversiones y no limitar la actividad al transporte y la salida de hidrocarburos.

El esquema también está relacionado con el desarrollo de actividades de mayor valor agregado, entre ellas las vinculadas con la industria petroquímica. La iniciativa contempla además el crecimiento de servicios y de empresas que puedan integrarse a las distintas etapas de la cadena productiva que comienza a desarrollarse en Punta Colorada.

Fernández recordó que la Zona Franca tiene un antecedente en la década del 90, cuando un proyecto similar no llegó a concretarse. La intendenta diferenció aquella experiencia de la iniciativa actual y señaló que el escenario que atraviesa la región es distinto, con inversiones energéticas de gran escala y obras de infraestructura en ejecución.

El área prevista cuenta con aproximadamente 450 hectáreas frente al mar y está relacionada con procesos de cesión de tierras y expropiaciones que se realizaron previamente para posibilitar el desarrollo de las actividades proyectadas. Para Fernández, esos pasos forman parte del proceso necesario para llegar a la futura licitación.

La intendenta vinculó especialmente el proyecto con el avance de la infraestructura energética en Punta Colorada. Allí se construyen los tanques y las instalaciones necesarias para la futura exportación de petróleo, mientras también avanzan las obras correspondientes al sector marítimo y al puerto.

Los plazos que se manejan para la primera exportación de petróleo apuntan a comienzos del próximo año. Fernández indicó que la construcción avanza de manera sostenida y que actualmente los trabajos se concentran, entre otras tareas, en la infraestructura marina desde donde se realizará la salida del crudo.

Ese movimiento ya tiene un impacto directo sobre Sierra Grande. La intendenta indicó que más de 1.500 trabajadores se encuentran actualmente vinculados a las obras, una cifra que incluso podría ser superior, y destacó que los trabajos continúan durante todos los días de la semana mediante distintos turnos.

El crecimiento de la actividad también comenzó a trasladarse a los servicios y al comercio local. Fernández explicó que algunas empresas de Sierra Grande participan de las cadenas de contratación y subcontratación, incluso en terceras líneas, lo que permite que parte de la actividad económica generada por las grandes inversiones llegue a los comercios de la localidad.

La dinámica se refleja también en el consumo y en la apertura de nuevos emprendimientos. La intendenta señaló que continúan registrándose nuevas habilitaciones comerciales en distintos rubros, desde remises y transporte hasta gastronomía y otros servicios.

Uno de los sectores que todavía presenta mayores necesidades es el de la gastronomía y el alojamiento. Fernández indicó que ambos rubros forman parte de las demandas que empiezan a hacerse visibles a medida que aumenta la cantidad de personas que llegan a Sierra Grande vinculadas con la actividad energética.

Frente a este escenario, el desafío para el municipio pasa ahora por administrar el crecimiento y planificar las próximas etapas. Fernández mencionó entre las principales necesidades el ordenamiento urbano, la disponibilidad de tierras para nuevas actividades, la instalación de comercios y la construcción de viviendas.

La intendenta advirtió que una mayor actividad económica puede derivar también en un incremento de la población, lo que implica una mayor demanda de infraestructura y servicios. Por eso, planteó la necesidad de anticiparse a las transformaciones que puede atravesar Sierra Grande en los próximos años.

En ese proceso, la Zona Franca aparece como una de las herramientas que la Provincia busca desarrollar para ampliar las oportunidades vinculadas al nodo energético de Punta Colorada. La propuesta apunta a generar condiciones para la radicación de industrias y empresas de logística y servicios, aprovechando la infraestructura que se está construyendo.

Fernández sostuvo que el proceso recién está comenzando y remarcó la necesidad de avanzar paso a paso, tanto desde el municipio como desde la Provincia, frente a los desafíos que implica acompañar el crecimiento de una región que concentra inversiones de gran escala.

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