El PASE sumará otros 275 hogares en Viedma

Tras completar las conexiones seguras para 330 familias del barrio Esperanza, el programa avanza en El Progreso y proyecta llegar a Unión. La primera etapa prevé alcanzar a 605 familias

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El Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE) prevé ampliar su alcance en Viedma para llegar a 605 familias de tres barrios populares. Mientras avanzan las obras en El Progreso, donde se proyecta beneficiar a otros 110 hogares, la planificación contempla extender las intervenciones al barrio Unión, con otros 165 destinatarios.

El intendente Marcos Castro anunció la continuidad de las obras, que se desarrollan mediante un trabajo conjunto entre la Municipalidad, el Gobierno de Río Negro y la distribuidora Edersa. La iniciativa busca regularizar las conexiones eléctricas y reducir los riesgos asociados a instalaciones informales.

En el barrio El Progreso, los trabajos comenzaron con el tendido de la red eléctrica. Una vez terminada esa etapa, se avanzará con la colocación de pilares domiciliarios y las conexiones dentro de las viviendas.

La planificación incluye una intervención posterior en Unión, donde se prevé regularizar el servicio para 165 familias. De concretarse las acciones previstas en los tres sectores, el programa alcanzará a 605 hogares de la capital provincial.


Qué obras ya se hicieron en Esperanza

La primera etapa del PASE en Viedma ya permitió completar la regularización eléctrica de 330 familias del barrio Esperanza. Los trabajos incluyeron la instalación de la red formal, alumbrado público, pilares domiciliarios y conexiones seguras dentro de las viviendas.

El subsecretario de Promoción Social, Juan José Rosso, detalló los avances del programa y explicó que el objetivo es mejorar las condiciones de las instalaciones eléctricas, prevenir accidentes domésticos y acompañar a las familias durante el proceso de regularización.

Uno de los puntos centrales es que las obras de infraestructura y las instalaciones previstas se realizan sin costo para los vecinos, con financiamiento de Edersa.

Además de las intervenciones materiales, el programa contempla acciones de concientización sobre el uso responsable y eficiente de la energía. Los equipos municipales y de la distribuidora brindan asesoramiento para mejorar las instalaciones y evitar consumos innecesarios.

El acompañamiento incluye también un seguimiento personalizado durante 12 meses para monitorear el consumo de los hogares y detectar posibles aumentos inusuales en las facturas. Ante esas situaciones, los equipos podrán orientar a las familias para identificar las causas y evaluar medidas que permitan reducir los gastos.

Rosso explicó que las conexiones informales pueden generar cortocircuitos, daños en electrodomésticos e incendios, con riesgos tanto para las personas como para sus viviendas. Por ese motivo, el programa combina obras, prevención y asistencia territorial.

Un programa que busca reducir riesgos

Castro sostuvo que garantizar el acceso seguro a la electricidad implica atender una necesidad vinculada con los servicios esenciales y las condiciones de habitabilidad. También señaló que la continuidad de las intervenciones forma parte del trabajo municipal para responder a demandas de infraestructura en distintos barrios de la ciudad.

Viedma es la segunda ciudad de Río Negro en implementar el PASE, después de Cipolletti. El programa apunta a dar respuesta a situaciones de vulnerabilidad relacionadas con el acceso a la electricidad y a avanzar en la regularización de conexiones que pueden representar un peligro para las familias.

Con las obras en marcha en El Progreso y la futura intervención prevista en Unión, el objetivo es completar una primera etapa que abarque a 605 familias, entre las conexiones ya regularizadas en Esperanza y los hogares que se incorporarán a medida que avance el plan.

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