Con el objetivo de brindar un espacio de contención y recreación, padres y vecinos del balneario conformaron una escuela social deportiva, impulsada ante la preocupación y la falta de ofertas para los niños y niñas que elegían la calle como escenario de vinculación social.
“La idea empezó el año pasado, a partir de una inquietud de los vecinos, papás y mamás que veían que los chicos estaban en la calle hasta altas horas de la noche, entonces nos reunimos para saber que ofertas había para los chicos”, afirmó Mirta Décima, integrante de la Comisión Directiva de la Escuela Social de Patín Balneario El Cóndor.
“Por medio de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Juventud, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, conseguimos gestionar una profesora y así comenzó la aventura. Hoy son alrededor de 70 chicos que asisten al gimnasio del Club de Amigos de distintos barrios, tanto de la costanera como chicos de la toma. Son los hijos de gente que vive en la villa en forma permanente o temporaria”, agregó.
Según explicó Décima, ninguno de los niños sabía andar en patines. Los padres se animaron a acompañar a sus hijos y también se sumaron a la propuesta. “Las mamás patinan, se divierten, se distraen y sobre todas las cosas comparten tiempo con sus niños, estimulando valores esenciales como la amistad, la solidaridad y la pertenencia”.
Las actividades son planificadas y coordinadas por Yuliana Canosa, profesora y competidora nacional e internacional. “Siento mucha felicidad, me pongo a pensar en la primer clase cuando éramos pocos, me propusieron la idea y me encantó. Arrancamos con tres pares de patines y de a poquito fuimos creciendo”.
“Acá también siempre tratamos de tener para los chicos una torta, galletitas, caramelos, tratamos de contenerlos y ayudarlos en todo lo que necesitan”, dijo.
Cabe destacar que el taller, que tiene un carácter inclusivo, admite además la participación de niños con discapacidad. “Tenemos un chico hipoacúsico y una niña con retraso madurativo. Aunque lleva un poco más de tiempo enseñarles, tienen muchas condiciones y aprenden muy rápido”.
“En tres meses Mauro (11) aprendió a hacer las figuras básicas del patinaje, fue una experiencia nueva para mí y para él también porque se esforzó mucho”, agregó Canosa.
Por otra parte, para este año, desde la Escuela Social ya se tienen contemplados algunos viajes y visitas a localidades donde se realizan eventos deportivos y recreativos. Acompañan este proyecto padres, vecinos residentes y propietarios, comerciantes del balneario el Cóndor y de Viedma, integrantes de la Junta Vecinal, el Ministerio de Desarrollo Social de Río Negro, Secretaría de Deportes y socios del Club de Amigos, entre otros.

1 enero 2026
Viedma