El secretario de Protección Civil del Ministerio de Seguridad y Justicia, Adrián Iribarren, aseguró que los habitantes de la región “tenemos que ir acostumbrándonos a los fuegos de verano que son recurrentes y que se producen por el calentamiento global”.
No obstante, insistió con la necesidad de intensificar los cuidados y la prevención y resaltó que los productores de la zona han tomado conciencia de los riesgos y están tomando medidas para mitigar los efectos de los posibles focos que puedan originarse este verano.
Iribarren coincidió con los meteorólogos que afirman que existe un 70 por ciento de déficit hídrico y los embalses están por debajo de su cauce normal. Por ello, en los últimos días hubo reuniones en la cordillera con representantes de los municipios del cordón andino, gente de Medio Ambiente de Nación, el director del Servicio Nacional del Manejo del Fuego con el objeto de poner en situación “cómo estamos para el verano”.
Dijo que “el extremo oeste de la Provincia está muy seco y con las altas temperaturas es muy posible que se produzcan incendios como ya tuvimos sobradas muestras con lo que pasó en El Bolsón y en Chubut en El Hoyo. En la reunión estuvo también la gente del DPA. Nos dicen que la perspectiva climática para el centro este de la provincia puede ser un poco más alentadora, porque se esperan lluvias para el último semestre”.
El funcionario manifestó que “desde el área de Seguridad y Justicia se apunta a trabajar en la prevención y también apelamos a la responsabilidad de las personas. De nada sirve la disponibilidad de los organismos si no hay conciencia de los ciudadanos”.
Destacó, no obstante, que existe más conciencia de los productores que “en los últimos años se llevan adelante acciones en los campos para prevenir, evitar o al menos mitigar los incendios, con la apertura de picadas y otras medidas. Se nota la toma de conciencia, hemos tenido reuniones con gente del centro este de la provincia, y en los próximos días llamaremos a reunión al Splif de Conesa y las sociedades rurales de la zona”.
“Apelamos a la responsabilidad de las personas, se ha notado una diferencia, se controla, pero siempre se llega tarde, son 6 millones de hectáreas y no se puede controlar todo en cada campo. Mantener las picadas es responsabilidad de cada productor y los mismos vecinos se controlan entre ellos”, aseguró.
Además, recordó que existe una nueva ley vigente por la cual quienes incumplan con esas medidas “van a atener responsabilidad por la ley vigente, en el ámbito civil”.

22 enero 2026
Río Negro