Alejandro Marenco, presidente del Ipross admitió que las complicaciones financieras de la obra social, obedecen -entre otros factores- al incremento de los costos originado por la pandemia y al alto valor que adquirieron los medicamentos. También reconoció demoras en la implementación de algunas innovaciones informáticas que están previstas para el corto plazo.
“La obra social está marchando de acuerdo a lo que establece el proyecto, con un poco de atraso en cuanto a la reestructuración informática. Teníamos pensado avanzar con dos o tres programas como el pago de coseguros de manera electrónica, un nomenclador más sustentable y firme, reintegros automáticos y estamos trabajando en la validación mediante un código o sistema de pago para que para las prácticas no sea necesario pedir autorización y se pueda evitar ese paso”, explicó.
La intención es “evitar la concurrencia a las delegaciones por trámites que puedan hacerse de manera remota”.
En cuanto a lo financiero Marenco dijo que “la formación de precios en medicamentos fue muy importante y además esta ola de Covid fue muy dura, las secuelas post covid son abundantes y la demanda que teníamos que se había contenido por la pandemia, tanto de pacientes oncológicos como con otras patologías no detectados a tiempo, las tenemos todas de golpe y eso suma porque estamos llegando en otro tiempo, lo que requiere de un combo de atenciones que dispara las necesidades económicas”, argumentó.
Agregó que “la segunda ola de Covid fue altamente costosa, se requirieron hasta 20 millones mensuales en algunos centros de salud. Los genéricos se han cartelizado y aumentaron su precio, ya no son tan baratos ni representan una ventaja”.
Por ese motivo se mostró de acuerdo con el plan de precios congelados para los remedios que repercutirá, según estimó, favorablemente en las finanzas del Ipross.
“Hemos tenido subas por encima de la inflación, por eso el congelamiento de medicamentos favorecerá al Ipross. De un mes al otro aumentaron 100 por ciento los anticonceptivos y dispositivos de planificación familiar, es insólito”, afirmó.
Por otro lado, reconoció que existe “una deuda estable con valores históricos que habíamos logrado disminuir pero que el Covid nos acomodó de vuelta. Hay obras sociales que tienen comprometidos seis meses de sus ingresos, y otras que tienen a dos meses, nosotros estamos a un nivel medio”, comparó.
Calculó que la deuda total ronda los 2000 millones de pesos. “La deuda es con todos -los prestadores- farmacia, laboratorios, con instituciones privadas por atención Covid, que se está honrando. Pasado el Covid esperemos que con la vacunación y sin tantas personas en terapia intensiva, podamos licuar esa deuda y trabajar en valores atrasados”, indicó.

24 enero 2026
Río Negro