El ministro de Economía, Luis Vaisberg consideró que el
presupuesto para el 2022 elevado a la Legislatura para su próximo tratamiento
“incluye un fuerte impulso a la obra pública, es política pública y el
presupuesto lo refleja. Si bien el plan Castello lo caracterizó al
gobierno hoy las obras de ese plan están
llegando a su finalización. Por eso estamos tratando de obtener otros recursos para poder aumentar el nivel y eso tiene que ver con la reactivación
y el estímulo que queremos darle a la generación de empleo”.
Informó que del plan Castello “hay un 90 por ciento de
ejecución promedio y muchas obras ya están finalizadas, en 2022 van a quedar
muy pocas obras en ejecución”.
“Como consideramos que la obra pública es motorizadora de
la economía se revierte esa finalización del Castello con rentas generales,
préstamos y financiamiento nacional e internacional que aportarán para la
realización de obras”, agregó.
Sostuvo que “en 2020 quién hubiera pensado y cómo se
hubiera podido estimar una baja de ingresos en 12 mil millones de pesos, en
2021 íbamos previendo que la pandemia seguía con trimestres muy complicados,
pero hubo una estimación por debajo”.
En cuanto a lo salarial dijo que se prevé un 33 por
ciento de inflación. “El 2021 arrancamos con un estimado del 29 por ciento y la
pauta fue mucho mayor y llegó al 43. El presupuesto establece para el 2022 un
33 por ciento para toda masa salarial”, aunque aclaró que no todo será de
aumentos. Reconoció en ese sentido que “tiene flexibilidad para poder reaccionar”.
En cuanto a posibles aumentos a otorgar en la paritaria
del 16 de diciembre dijo que “la situación financiera para cerrar el año, es
bastante ajustada. Estamos pensando en afrontar el aguinaldo antes de las
Fiestas”.
Finalmente, en torno a la deuda dijo que lo que se prevé
para el 2022 “es poder administrar la deuda, los vencimientos que tenemos que
afrontar son solamente pago de intereses del Castello y dos bonos del 2017 que
irán bajando el nivel del capital de deuda. La tendencia de la deuda en esos dos
bonos es a bajar el capital. Si aumenta el stock de la deuda es por cuestiones
como el valor del dólar y la inflación, pero no se ha decidido aumentar el
stock de deuda, sino tender a bajar”.
El Estado rionegrino tendrá un presupuesto para el año
próximo superior a los 225.000 millones de pesos. Ese monto representa un alza
del 61% en relación con las asignaciones aprobadas para el 2021 y algo más del
50% de lo que se estima realmente serán las erogaciones de la Provincia durante
el presente ejercicio.
La previsión concluye con un déficit financiero de 3.221
millones, a pesar de los distintos canales de financiamiento, incluyendo -entre
otros instrumentos ya aprobados- la autorización por 6.800 millones de
operaciones de créditos.
El plan de ingresos y de egresos para la Provincia,
presentado por la gobernadora Arabela Carreras en la Legislatura, tendrá su
tratamiento parlamentario a mediados de diciembre.
En realidad, el Presupuesto conforma un lineamiento
general, ya que después presenta alteraciones con las ejecuciones. Por ejemplo,
el aprobado del 2021 fue de casi 140.000 millones y las reales erogaciones
superarán los 150.000 millones. La partida de personal estará en los 80.000
millones, es decir, esa participación se mantendrá por arriba del 55% de las
erogaciones totales del Estado provincial.
Para el 2022, el proyecto suma más de 225.000 millones,
con una estimación de 107.000 millones para sueldos, es decir, un 47%.
En la confección presupuestaria, Economía proyectó un
aumento de la masa salarial del 33% para el próximo año, considerando mejoras
de haberes y, también, la inclusión de personal. Para este año, la evolución
calculada fue de un 29% y, según los últimos datos, el alza de esas erogaciones
supera el 47%.
En el 2021, el Estado rionegrino habrá requerido unos
150.000 millones, con una estimación original de casi 140.000 millones. Para el
año próximo, la estimación llega a los 225.000 millones, es decir, un 50% más
del desembolso proyectado para este ejercicio o casi el 61% de lo estimado inicialmente.
El reparto porcentual entre Poderes y los organismos es
desigual. Por caso, la Justicia obtuvo una asignación de 13.809 millones, que
representa un 53% más que su presupuesto anterior y un 49% más que lo estaría
utilizando en el 2021. La Legislatura ronda un 39% y 35%, respectivamente.
Las partidas para Policía, Educación y Salud evidencian
mayores incrementos -entre 55% y 47%- en la comparación con las erogaciones
proyectadas para este año.
Además, el proyecto establece la necesidad de financiamiento,
que es un aspecto del debate que se viene porque la oposición es crítica con el
nivel de endeudamiento provincial.
Entre los artículos, el presupuesto autoriza al Ejecutivo
para librar “cheques de pago diferido” hasta 1.000 millones y, además, se ratifica
la “emisión de instrumentos de deuda” hasta 5.000 millones”, aprobada en
octubre pasado.
Además, agrega la posibilidad que la Provincia realice
“operaciones de créditos con el Gobierno Nacional y/u Organismos
Internacionales y/o entidades financieras y/o instrumentos de deuda hasta 6.800
millones de pesos o su equivalente en otras monedas para financiar
desequilibrios financieros y/o proyectos de infraestructura y/o proyectos de
desarrollo económico”.
La iniciativa gubernamental, también, incorpora la
“opción del bono de Conversión”, planteado su utilización hasta 1.860 millones
que evidentemente está programada para el vencimiento de unos de los títulos
públicos.

24 enero 2026
Río Negro