El ex intendente de Sierra Grande entre 1995 y 1999 y actual titular de Hiparsa residual, Adrián López, planteó diferencias entre el frustrado proyecto de instalación de una zona franca en esa localidad y el nuevo, que hoy se estará firmando en Buenos Aires, entre la gobernadora Arabela Carreras y el presidente Alberto Fernández, vinculado a la generación de Hidrógeno Verde.
El actual “va a ser más beneficioso y con resultados positivos”, auguró López aunque pidió cautela a la hora de promover la llegada de personas en busca de empleo.
El ex jefe comunal recordó que a mediados de los 90 el el gobierno provincial determinó que la zona franca se instale en Sierra Grande. “Se trabajó con distintas cámaras y se llegó al proceso licitatorio. La gestión se inicia en 1996 y en 1998 se adjudica a la empresa de origen francés Carriere Dhainaut. Una vez adjudicada y firmado el convenio no avanzaron en ninguna de las obras por lo tanto se desadjudicó y fracasó. La firma tenía que hacer cerramiento, hacer registro de usuarios y llevar servicios, nada de eso se hizo y perdieron los derechos”, aseguró.
Agregó que “la empresa estuvo en varias oportunidades en Sierra Grande y después desapareció del escenario, no hizo ningún reclamo más. Creemos que era una empresa armada al efecto y no tuvo beneficios esperados”.
Destacó que “en ese momento no teníamos credibilidad después de adjudicarse, porque veíamos que no tomaban las decisiones ni convocaban empresas para que se instalen. Había algunas cuestiones vinculadas a la búsqueda de puertos alternativos como Madryn y San Antonio, y además no se podía comercializar en el Mercorsur, tenía que ser por fuera, por eso quizá no podían persuadir a las empresas de la fruta porque potenciales comercios no podían ser utilizados”.
En cambio, en la actualidad “el proyecto se consolida teniendo en cuenta que la generación de hidrógeno, que es muy fuerte se va a desarrollar con mucha inversión y va a utilizar el predio de la zona franca. No son dos predios diferentes, el de la zona franca es el que le interesa a la empresa australiana para instlarse en el lugar. Y las empresas van a saber que está ahí”.
Dijo que en relación al proyecto de los 90 el predio “pasa de ser de 200 hectáreas a 343. Tiene que ver con el proyecto de hidrógeno verde y va a albergar a las empresas prestadoras de servicios. Con otras empresas alternativas”.
“Según dijo la gobernadora, la provincia tiene un plan A, un B y un C para que esto no fracase, están todas las previsiones hechas”, afirmó.
Por otro lado, describió que “Sierra Grande lleva 50 años de fracaso, desde Hipasam todos los proyectos fracasaron, por eso primero no se creía mucho en esta posibilidad. Ahora vemos que hay muchos jóvenes profesionales que están queriendo volver. Sierra Grande es un pueblo empobrecido, tiene muchos problemas de infraestructura, se está trabajando en todos los ámbitos, como conectividad, tema de tierras para nuevos loteos, comunicaciones, mejoramiento digital obras escolares”.
Destacó que actualmente “hay muchos jóvenes desocupados, en un porcentaje muy alto. Notamos en los comercios que hay expectativas favorables, también hay propietarios que mejoran sus casas en Playas Doradas con la idea de alquilarlas todo el año”.
No obstante, planteó su preocupación porque “si no se habilitan los medios puede ser un terrible fracaso social con la generación de expectativas, si no hacemos las cosas bien se podría llegar a que mucha gente de otros lugares venga a instalarse y genere un caos social porque Sierra Grande no está en condiciones de recibir más gente en condición de desocupada”.
Por eso pidió ser “muy prudentes, muy serios, muy meticulosos en el manejo de la información, porque existe temor de que llegue mucha gente y no se pueda contener. Es una cuestión que analizará el ente de planificación que se va a conformar”.
Destacó que “el tema del agua es una gran falencia, los dos acueductos están preparados para 3500 conexiones, hoy con Playas Doradas y loteos privados en las costa hay 6 mil conexiones, la misma cantidad de agua para el doble de usuarios”.
Afirmó que se impulsa que las empresas hagan inversiones en plantas desalinizadoras. Tanto la empresa australiana, la Minera MCC y también las urbanizadoras.
En cuanto al convenio que se firmará hoy en Buenos Aires dijo que “la letra finita no la conocemos se va a hacer un convenio marco y luego trabajarán los Ministerios de Economía de Nación y Provincia”.
Finalmente destacó que podrá decirse que el proyecto está en marcha “cuando se vea el primer movimiento de máquinas, la construcción, el cerramiento del predio y la incorporación de personal. El 2022 será un año para estar atentos”.

24 enero 2026
Río Negro