La Legislatura rionegrina sancionó esta tarde la ley del
Presupuesto para el año 2022. Luego de cuatro horas de debate, la iniciativa
fue aprobada por mayoría, con 31 votos a favor y 14 en contra del bloque del
Frente de Todos.
Marcela Ávila fue la miembro informante del oficialismo.
Fundamentó que “es un presupuesto posible, diseñado en base a la transparencia
que caracteriza a nuestra gestión de gobierno para administrar los recursos
públicos, que prioriza y optimiza esos recursos públicos para que se
transformen en políticas públicas de bienestar, con salud, educación,
seguridad, obras.
“Ante los recursos limitados y las necesidades ilimitadas
que existen en una provincia, este Presupuesto prioriza el gasto para lograr la
integración provincial, el federalismo, para brindar igualdad de oportunidades
y para tener a cada comisión, a cada municipio, a cada paraje”, continuó.
Remarcó que son 17.800 millones de pesos lo presupuestado
para políticas públicas en perspectiva de género, una medida de avanzada para
la Provincia.
En cuanto a los recursos, ingresos totales por 196 mil
millones de pesos, conformados en un 96 por ciento por ingresos corrientes y en
un 4 por ciento por ingresos de capital. Los corrientes tienen como principal
fuente de ingresos los recursos tributarios nacionales, lo que recibe la
Provincia por coparticipación, 122 mil millones de pesos, que representan un 65
por ciento de los ingresos corrientes totales.
El segundo recurso importante proviene de los impuestos
provinciales que aportan un 23 por ciento, se estima un crecimiento del 45 por
ciento respecto de este año, que se explica fundamentalmente por el crecimiento
esperado en el impuesto sobre los ingresos brutos, vinculado a la recuperación
de la actividad económica.
Los ingresos por regalías crecerán por 4 mil millones de
pesos, un 31 por ciento más, y los ingresos de capital ascenderían a 9 mil
millones, con un incremento del 70 por ciento.
Con respecto a los gastos, están estipulados en 199 mil
millones de pesos. El 90 por ciento son gastos corrientes y el 10 serán gastos
de capital. Se contempla un crecimiento en los gastos corrientes del orden del
36 por ciento. La participación más importante de estos gastos la tiene la
partida del personal, que representa el 60 por ciento del total y asciende a
107 mil millones de pesos, con un crecimiento del 33 por ciento respecto del
ejecutado este año.
Se detuvo en los gastos de capital, para los que se prevé un
incremento del 66 por ciento, que representan 20 mil millones de pesos. Lo
ejecutado este año son 12 mil millones y comprenden 465 obras, culminadas y en
ejecución. Se espera continuar el próximo año con esta política, con 20 obras
para salud pública, 60 para educación, 10 obras viales, 18 obras de gas, 50 de
agua y saneamiento, obras de energía, de turismo, refacciones de edificios
públicos, obras relacionadas a la seguridad y otras de conectividad.
Detalló que aumentó 149 por ciento en los últimos cuatro
años la partida de gasto de capital. “Todos sabemos los beneficios que tiene la
obra pública en el territorio, el multiplicador del empleo que genera y la
mejora sustancial en la calidad de vida, en la infraestructura y el
acompañamiento a los sectores productivos con obras necesarias y emblemáticas”.
La deuda pública representa un 4 por ciento de los gastos
totales. El stock de deuda pública que tiene la provincia, comparado con el
nivel de los ingresos corrientes netiados de la coparticipación a municipios,
es decir si evaluamos cuánto nos lleva poder afrontarla en cuanto a ingresos
corrientes, en el año 2020 necesitábamos el 67 por ciento, en 2021 será del 45
por ciento, y el previsto para 2022, del 37 por ciento. “Esto marca claramente
una tendencia de decrecimiento del stock de la deuda de la provincia especificado
en el Presupuesto”.
El Presupuesto 2022 prevé un resultado económico de ahorro,
por 7.614 millones de pesos. El de este año finaliza con un ahorro de 2 mil
millones y el 2020 fue negativo, con un desahorro por 2.400 millones.
El resultado financiero previsto para 2022, la diferencia
entre ingresos y gastos, arroja un resultado deficitario de 3.222 millones de
pesos. Para este año fue de 4.400 millones y para 2020 fue de casi 6.000
millones.
Consideró necesario contrastar “estos fríos números” con la
situación de doble crisis, la económica y la sanitaria, que llevó en el 2020 a
una estrepitosa merma de la recaudación, con la necesidad de un enorme gasto
para afrontar y fortalecer los sistemas sanitarios y acompañar a los distintos
sectores económicos afectados por el aislamiento social, preventivo y
obligatorio.
El debate
Ignacio Casamiquela expresó el rechazo del bloque del FdT al
proyecto. Habló de un Presupuesto “mezquino, poco participativo, que genera más
dudas que certezas, inflado en obra pública, que deja en claro que el Gobierno
nacional aporta más la mitad, con una sub-ejecución importante de la obra
pública, y lo peor de todo es el Plan Castello”. Reivindicó solo una obra del
plan: el gasoducto de la Línea Sur. Criticó el reparto de obras, la
discriminación a algunos municipios, y el aumento de la deuda en dólares.
Daniela Salzotto (FdT) hizo hincapié en críticas a lo
ejecutado este año en cuanto a partidas para niñez y adolescencia, a lo
previsto para el ejercicio 2022 y cuestionó el funcionamiento del Conyar.
Consideró que se deben asignar mayores recursos para los programas preventivos
promocionales, además del acompañamiento en la asistencia en políticas públicas
de niñez y adolescencia. Pidió avanzar en la ejecución presupuestaria real, basada
en el interés superior del niño.
María Inés Grandoso (FdT) se refirió a las políticas de
género. Coincidió en críticas a subejecuciones del Presupuesto 2021 y la forma
en que se presentaron los ejes transversales, por la dificultad para poder
evaluarlos. Consideró que el aumento del 44 por ciento en la asignación para
políticas de género “no es tan significativo” teniendo en cuenta la inflación
acumulada a octubre de 41,8, además que representa solo un 7,63 por ciento del
gasto público, cuando en el ejercicio anterior representaba el 8,53. Aunque
reconoció un avance con el aumento de organismos etiquetados que prevé el
Presupuesto 2022, consideró que se necesita más información desagregada sobre
objetivos específicos medibles para cada una de las acciones que se llevan
adelante para poder evaluar el Presupuesto con relación a la perspectiva de
género.
Alejandra Más (FdT) cuestionó una falta de federalismo en la
distribución de la obra pública. Hizo hincapié en la falta de ejecución de
obras: “Estamos ante un dibujo, ante un Presupuesto que pretende contemplar a
todos los municipios, pero que no se da en la práctica”. Ejemplificó con obras
no ejecutadas en General Conesa.
Por el oficialismo, Lucas Pica defendió la gestión en obras
públicas del Gobierno provincial y pidió responsabilidad política a la
oposición para que acompañé el Presupuesto.
Pablo Barreno (FdT) intervino para cuestionar el
endeudamiento: “No solo se termina un Presupuesto más con un resultado
económico negativo, sino que es un Presupuesto de ajuste, y no solo es un
Presupuesto de ajuste, sino que es un salvavidas de plomo, que no solo nos deja
a merced de los fondos buitres, sino que nos deja una deuda de 72 mil pesos
para cada rionegrino y rionegrina”.
Alejandro Marinao (FdT) advirtió sobre la baja de asignación
de partidas en distintas áreas en el Presupuesto 2022; entre otros ejemplos,
señaló la baja del 66 por ciento en la asignación para asistencia a población
con vulneración alimentaria, con respecto al 2021.
Marcelo Mango (FdT) sostuvo que “es imposible” votar un
Presupuesto que “desconoce a los municipios y a la representación electa
democráticamente por el Pueblo, que lo sentó en ese lugar del municipio para
gestionar, y no acompaña igualitariamente a los municipios”. Además, criticó el
endeudamiento en dólares para el Plan Castello y la reestructuración de la
deuda, aunque reconoció que los fondos “fueron a obras” y esas obras “se pueden
ver”.
María Eugenia Martini cerró la posición del Frente de Todos.
Expresó una “profunda frustración” por el Presupuesto: “Creemos que es una
oportunidad perdida”. Reiteró la crítica de la asignación de obras a los
municipios. Además, entre otras críticas, consideró que “los sectores
vulnerables y los que más padecen deben ser los más priorizados y no lo
encontramos en este Presupuesto”.
Por Juntos por el Cambio, Juan Martín adelantó su
acompañamiento al proyecto en general, aunque votó algunos artículos en contra.
Manifestó su “solidaridad” con el Ministro de Economía, Luis Vaisberg, por
haber tenido que basarse en el marco macro fiscal presentado por el Gobierno
nacional. Entre otras críticas, cuestionó el aumento del déficit fiscal de la
Provincia, el aumento de la deuda, de la cantidad de empleados públicos y de la
masa salarial. Finalmente, se manifestó “atravesado por la ética de la
responsabilidad” y adelantó su aval: “No somos una oposición destructiva o
destituyente”, aseguró.
Nicolás Rochás expresó el apoyo del Frente Renovador. Hizo
referencia a las incidencias de la Pandemia que generaron una mutación total de
las prioridades. “Tengo la certeza de que este Presupuesto no le gusta a nadie,
creo que tampoco le gusta al oficialismo, es un presupuesto que no deseamos
ninguno de nosotros, pero es el Presupuesto que nos toca en función de la
realidad que vivimos, donde se impone ese certero apotegma que dice que lo
ideal es enemigo de lo posible. Y hoy estamos ante números posibles”, sostuvo.
Cerró el debate el presidente del bloque de Juntos Somos Río
Negro, Facundo López, quien aseguró que “es un Presupuesto equilibrado, es el
proyecto del Gobierno, que viene a reducir déficit, a reducir deuda, a generar
empleo, a generar más obras”.
“Es el mejor Presupuesto posible para todos los rionegrinos
y estoy seguro que no va a haber ningún problema para cumplir todos los
compromisos asumidos”, expresó.
López defendió el Plan Castello: “Es el proyecto de gobierno
más importante de los últimos tiempos”. Habló de un “terrible desconocimiento”
por parte de la oposición sobre las obras del Plan y desestimó las críticas
sobre la delegación de obras.
“Estoy seguro de que nuestro Presupuesto no es un ajuste,
nunca Juntos Somos Río Negro hizo política en base al ajuste. Si ajuste
significa aumentar recurso para obra pública, si ajuste significa seguir
atendiendo la salud de los rionegrinos, seguir realizando hospitales, escuelas,
seguir acompañando a todas las entidades deportivas, pagar salarios al día,
pagar aguinaldo al día, no tener conflicto social, que haya mayor desarrollo en
turismo, mayor acompañamiento al sector privado, entonces lo vamos a seguir
haciendo”, concluyó.

24 enero 2026
Río Negro