El programa tuvo como objetivo introducir el uso de la
Etiqueta de Eficiencia Energética como un instrumento que brinde información a
los usuarios acerca de las prestaciones energéticas de una vivienda. Ello puede
constituir en una herramienta de decisión adicional a la hora de realizar una
operación inmobiliaria, evaluar un nuevo proyecto o realizar intervenciones en
viviendas existentes.
Del total de viviendas incluidas en la experiencia, 71
viviendas fueron de Río Negro, 69 de Buenos Aires y 45 de Neuquén. Las
evaluaciones fueron hechas por 44 profesionales que participaron de la prueba,
de los cuales 16 tienen residencia en nuestra provincia.
La prueba piloto fue la octava que se realiza en el país y
tuvo entre sus principales objetivos, obtener los valores del “Índice de
Prestaciones Energéticas” (“IPE”) para las distintas tipologías de vivienda en
las zonas climáticas abordadas, validar el sistema de implementación y el
proceso de certificación proyectado, y acumular experiencia para la
implementación de un marco jurídico que le dé contención y robustez al proceso
y permita su permanencia y expansión en el tiempo y el territorio.
En cuanto a la Etiqueta de Eficiencia Energética, cabe
recordar que se trata de un documento en el que figura una escala de letras
desde la “A” (el mayor nivel de eficiencia energética) hasta la “G” (el menor
nivel de eficiencia energética), que determina la clase de eficiencia
energética de una vivienda, asociada a un rango de valores del Índice de
Prestaciones Energéticas, determinado conforme Norma IRAM 11.900 / 2017.
El Índice de Prestaciones Energéticas (IPE) es un valor
característico de la vivienda, que representa el requerimiento teórico de
energía primaria para satisfacer las necesidades de calefacción en invierno,
refrigeración en verano, calentamiento de agua sanitaria e iluminación, durante
un año y por metro cuadrado de superficie, bajo condiciones normalizadas de
uso. Se expresa en kWh/m2año.
Este indicador es independiente del uso, y permite
cuantificar las prestaciones energéticas de las viviendas para poder
compararlas con un criterio unificado, y a partir de esto construir una línea
de base que sirva como referencia para la elaboración de políticas públicas y
el direccionamiento de mecanismos de incentivos diversos. La escala de letras
es diferente para cada zona climática del país.
La nueva región bioclimática medida arrojó como resultado
que el promedio de viviendas características de esta zona tiene un IPE de 426
kWh/m² año, lo cual las ubica dentro de la letra E de la escala de referencia.
La medición aludida fue la continuidad natural del proceso
de formación de certificadores de eficiencia energética que se hizo hace un par
de años de manera compartida entre Río Negro y Neuquén, y también de las
formaciones que se han realizado otros puntos del país.
Esta Prueba Piloto contó con la colaboración del Proyecto de
Cooperación de la Unión Europea, quien brindó el financiamiento para cuestiones
relacionadas con la eficiencia energética y que, en este caso, alcanzó a
profesionales certificadores nucleados en cinco colegios profesionales de las
tres provincias intervinientes.
Las actividades se desarrollaron durante el transcurso de 6
semanas. En ese período se realizaron encuentros semanales de tipo taller para
dar soporte a las consultas de los profesionales y relevar las oportunidades de
mejora en la metodología de cálculo desarrollada, los criterios establecidos y
el sistema de implementación proyectado a nivel local.

25 enero 2026
Río Negro