El crecimiento de la actividad energética en Río Negro abre una discusión sobre cuánto de las inversiones se traduce en empleo, proveedores y servicios para la provincia. Ese fue el eje que planteó la precandidata a gobernadora María Emilia Soria durante su participación en la AOG Patagonia 2026, la exposición de la industria del petróleo y el gas que se desarrolla en Neuquén.
Soria estuvo este martes en el encuentro, que se realiza hasta el jueves 22 de octubre en el Espacio DUAM, y por la noche participó de una actividad organizada por FECENE y el Centro PyME-ADENEU, instituciones vinculadas al desarrollo de pequeñas y medianas empresas proveedoras de la cadena energética.
La dirigente destacó el potencial de los hidrocarburos para la economía regional, aunque sostuvo que el desafío es lograr que ese crecimiento se traduzca en oportunidades concretas para la población rionegrina, con empresas locales que puedan ampliar su actividad, trabajadores capacitados y nuevos puestos laborales. “Río Negro tiene una enorme riqueza productiva: la energía, la fruticultura, la ganadería, la pesca, el turismo. El desafío es que todas esas actividades puedan crecer, complementarse y generar trabajo”, afirmó.
Uno de los proyectos que concentra inversiones en la provincia es el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), una obra de 470 kilómetros que conectará Allen con Punta Colorada. La infraestructura forma parte de la expansión energética, pero el planteo de Soria apunta a la distribución de los beneficios económicos que genera.
La precandidata sostuvo que la dimensión de una obra no alcanza por sí sola para medir su impacto en el desarrollo provincial. La cuestión central, planteó, es cuánto de la actividad que moviliza se traduce en trabajo, contratación de proveedores y demanda de servicios dentro de Río Negro.
En ese sentido, los datos difundidos por la Provincia indican que cerca del 35% de las empresas inscriptas en el Registro Provincial de Proveedores Energéticos se encuentra en la Zona Atlántica, una distribución vinculada con la ubicación de las obras.
A partir de ese dato, Soria planteó la necesidad de ampliar el desarrollo de la cadena de proveedores hacia otras regiones, como el Alto Valle, el Valle Medio, la Región Sur y la Zona Andina. Para eso, consideró necesario que las pymes puedan acceder a formación, certificaciones y vínculos comerciales con las empresas operadoras.
El papel del Estado y las economías regionales
La dirigente consideró que la inversión privada es fundamental para el crecimiento de la actividad energética, pero sostuvo que el Estado debe acompañar ese proceso mediante la planificación y la generación de condiciones para que las empresas locales puedan participar.
Su planteo también apunta a evitar que el desarrollo provincial dependa de una sola actividad económica. En esa línea, propuso vincular el crecimiento de los hidrocarburos con sectores como la fruticultura, la ganadería, la pesca y el turismo, que tienen presencia en distintas regiones de Río Negro.
“Cuidar el trabajo rionegrino” es la idea que Soria utilizó para sintetizar esa mirada: aprovechar las inversiones energéticas para ampliar las oportunidades laborales y fortalecer las economías regionales.
21 octubre 2026
Río Negro