Martínez recordó “trabajadores de base, delegados de obra y talleres, dirigentes sindicales y gremiales engrosan la funesta lista de desaparecidos”.
“Mujeres y hombres del campo del trabajo fueron siempre las víctimas de un sistema represivo, basado en la tortura, desaparición y muerte de aquellos que pugnaran por condiciones laborales dignas, una mayor distribución de la renta y el respeto a los derechos del trabajador”, agregó.
Para Martínez, “todo comenzó mucho antes. Desde la semana trágica de comienzos del siglo XX, junto a las jornadas de la Patagonia Rebelde y la lucha en La Forestal y pasando por los días de confrontación de los obreros de la carne en la década infame, el trabajador argentino ha brindado un ejemplo de conciencia y pertenencia a su pueblo”.
“Fue el general Perón – recordó Martínez- quien consagra los derechos laborales y ello, por estricta imposición de clase, nunca jamás se le perdonó ni a Perón, ni a Evita ni mucho menos a los obreros”.
“Luego fueron obreros y trabajadores las víctimas en los bombardeos de Plaza de Mayo; fueron ellos los habitantes de los gélidos calabozos de la Libertadora; fueron trabajadores y trabajadores, junto a esposas y esposos, los que prendían velas insolentes en cada esquina reclamando por el cuerpo de Evita y fueron trabajadores los principales objetivos del plan CONINTES”, esgrimió el diputado.
El parlamentario justicialista añadió que “quien otro fue sino el pueblo trabajador el que se cargó al hombro el “Luche y Vuelve”, para espetarle en la cara al ominoso poder militar y oligárquico que nada ni nadie podría detener el curso de la vida argentina”.
“Hoy, a 40 años del inicio de la noche más oscura de nuestra historia, homenajeamos a esos miles de argentinos y argentinas anónimos que con su propia sangre nos reclaman memoria y compromiso”, concluyó Martínez.

21 enero 2026
Río Negro