La circulación en San Javier se vio afectada este lunes por cortes parciales impulsados por trabajadores y trabajadoras de la cosecha de cebolla, en el marco de un reclamo por mejoras salariales y equiparación de valores con otras zonas productivas. La medida apunta específicamente a la actividad del sector y permite el paso normal de quienes no están vinculados a la cadena cebollera.
María Vargas, trabajadora del sector y referente de cuadrillas en la zona, aclaró que la protesta está organizada por unas 200 personas que buscan visibilizar la diferencia de ingresos respecto de regiones como Pedro Luro, en la provincia de Buenos Aires. La trabajadora explicó que los cortes se aplican únicamente a vehículos vinculados a la actividad, como compradores, cuadrilleros y personal de cosecha.
El eje del conflicto está puesto en la brecha entre los valores que se pagan actualmente en San Javier y los registrados en otras zonas. El fin de semana en Pedro Luro se fijaron precios de hasta 1.500 pesos por bolsa para el mercado interno y 1.300 para exportación. En contraste, en San Javier se abonaban 800 pesos por bolsa destinada a exportación y 1.200 pesos para el mercado interno.
Vargas detalló que existen dos tipos de trabajo diferenciados: uno vinculado al mercado interno, con bolsas de entre 17 y 18 kilos, y otro destinado a exportación, con bultos de entre 22 y 24 kilos. En ese marco, indicó que el ingreso semanal de quienes trabajan en la actividad ronda entre 150 mil y 200 mil pesos, condicionado además por la calidad del producto y el ritmo de trabajo.
En cuanto a la organización del sector, explicó que la cadena productiva involucra al chacarero, el comprador, el cuadrillero —quien contrata la mano de obra— y finalmente el o la trabajadora, conocida como changarín. Según su descripción, los precios actuales no generan beneficios para quienes están en los eslabones laborales ni productivos, sino que la mayor rentabilidad se concentra en los compradores.
La medida de fuerza, según señaló la propia trabajadora, se mantendrá hasta que se logre una actualización de los valores que perciben por su trabajo. En ese sentido, indicó que aún no hay definiciones concretas respecto a negociaciones en curso, aunque remarcó que existen múltiples compradores en la región, lo que complejiza el planteo colectivo.
Mientras tanto, los cortes continúan en accesos estratégicos de la localidad, con desvíos habilitados y circulación normal para el resto de la comunidad. El reclamo busca instalar la discusión sobre las condiciones laborales en la actividad y avanzar hacia una equiparación de ingresos dentro del circuito productivo cebollero.
30 marzo 2026
Viedma