Una problemática que suele quedar invisibilizada tomó protagonismo en Bariloche, donde se desarrolló el 1° Congreso Interdisciplinario “Infancias sin Rehenes”, un espacio que puso en el centro la vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes en medio de conflictos familiares y deficiencias del sistema.
La convocatoria reunió a más de 30 profesionales, junto a familias y testimonios directos, que dieron cuenta de situaciones atravesadas por la violencia institucional, la manipulación vincular y sus consecuencias en la vida cotidiana de las infancias. Bajo la consigna “No son casos aislados. Es una pandemia invisible”, el encuentro buscó dimensionar la magnitud del problema y su persistencia en distintos ámbitos.
Durante la jornada se expusieron miradas desde la psicología, el derecho y la educación, en un abordaje interdisciplinario que permitió analizar las distintas aristas de estas situaciones. A la par, se incorporaron instancias vivenciales y expresiones artísticas protagonizadas por niños y niñas, que aportaron una dimensión concreta sobre el impacto emocional que generan estos escenarios.
Uno de los ejes centrales del congreso fue el concepto de “La llave”, planteado como un símbolo de responsabilidad colectiva. La propuesta apuntó a la necesidad de involucrarse activamente, visibilizar las problemáticas y promover transformaciones que eviten la repetición de estos casos.
El encuentro también derivó en la conformación de una red interdisciplinaria, con el objetivo de sostener el trabajo conjunto entre profesionales, organizaciones y familias, y dar continuidad a las acciones de visibilización y acompañamiento.
Como cierre, el mensaje que atravesó toda la jornada fue contundente: la infancia no puede seguir siendo rehén de los conflictos adultos ni de las fallas del sistema, en un llamado a revisar prácticas y fortalecer las respuestas institucionales frente a estas situaciones.
4 mayo 2026
Río Negro