Una versión sobre un supuesto allanamiento en Casa de Gobierno y el secuestro de una computadora atribuida al gobernador Alberto Weretilneck se convirtió en las últimas horas en uno de los temas políticos más comentados de la provincia, pese a que hasta el momento no surgieron elementos públicos que permitan corroborar la información difundida originalmente por un portal digital.
La publicación comenzó a circular durante la noche del martes y rápidamente fue replicada por distintos medios y cuentas de redes sociales, generando repercusiones en ámbitos políticos y periodísticos. La versión sostenía que una comisión de la Justicia Federal había realizado un procedimiento en la sede del Gobierno provincial y secuestrado equipamiento informático vinculado al mandatario rionegrino.
La magnitud que alcanzó la noticia llevó a que el Gobierno de Río Negro emitiera este miércoles un comunicado específico para rechazarla. En el texto, el Ejecutivo calificó de falsas las versiones sobre un supuesto allanamiento y negó que se haya producido cualquier procedimiento judicial en Casa de Gobierno.
La respuesta oficial fue acompañada por publicaciones institucionales en las que se exhibieron capturas de noticias difundidas por distintos medios, identificadas con la leyenda "Fake". Desde el Gobierno sostuvieron que la información formó parte de un ataque mediático dirigido contra la administración provincial.
Consultado sobre el tema, Weretilneck fue categórico. "Estamos hablando de si es verdad o mentira una información donde se dice que se allanó Casa de Gobierno y se secuestró una computadora. Es mentira", afirmó durante una conferencia de prensa realizada este miércoles.
El mandatario vinculó la difusión de la noticia a sectores de la oposición y sostuvo que se trata de una metodología basada en la desinformación y el agravio político. Además, cuestionó la velocidad con la que la versión fue reproducida en distintos espacios informativos sin que existieran, afirmó, elementos que la respaldaran.
La situación también reabrió una discusión frecuente en el ámbito periodístico sobre la necesidad de verificar informaciones de alto impacto institucional antes de su publicación. En este caso, la gravedad de la denuncia original —que involucraba un presunto procedimiento judicial contra el gobernador y la Casa de Gobierno— contrastó con la ausencia de documentación oficial, confirmaciones judiciales o comunicaciones de organismos intervinientes que permitieran acreditar su existencia.
Más allá de la disputa política que se generó posteriormente, el episodio dejó en evidencia cómo una información no corroborada puede adquirir rápidamente dimensión pública, amplificarse en distintos canales y convertirse en tema de debate aun cuando su veracidad se encuentre cuestionada.
24 junio 2026
Río Negro