Con una lista que reúne experiencia, juventud y distintas miradas de la vida barilochense, Primero Río Negro se prepara para competir en noviembre por la elección de convencionales que tendrá a su cargo la reforma de la Carta Orgánica de San Carlos de Bariloche. La nómina está encabezada por el veterano de la Guerra de Malvinas Carlos Javier Aristegui y la joven profesional Catalina Fonzo Verdeal, de 24 años.
El presidente de Primero Río Negro, Ariel Rivero, destacó el trabajo realizado por los dirigentes de la fuerza en Bariloche y, particularmente, el rol del concejal Facundo Blanco Villalba en el armado electoral. Valoró que haya logrado sumar a Aristegui, a quien consideró un hombre con historia en la ciudad y con capacidad para realizar aportes a la nueva Carta Orgánica.
La reforma tendrá una importancia que excede el calendario electoral inmediato, ya que la Carta Orgánica marcará las reglas institucionales de Bariloche durante los próximos 20 años. En ese sentido, Rivero también resaltó la incorporación de Fonzo Verdeal, quien fue candidata a concejal por otro espacio político dos años atrás y que, de acuerdo con el dirigente, mostró un conocimiento de los problemas de la ciudad.
Para Rivero, los comicios de noviembre deben ser interpretados como una elección estrictamente local y no como una prueba anticipada de la competencia provincial. “Creo que es una elección local que no tiene nada que ver con la provincial”, sostuvo, aunque inmediatamente reconoció que ningún resultado electoral es neutro y que la votación puede comenzar a perfilar los espacios políticos que competirán el año próximo.
Primero Río Negro decidió competir con una lista propia, por fuera de las alianzas que se conformaron para la elección. Rivero explicó que hubo conversaciones con otros sectores, pero que optó por respetar el criterio de los dirigentes locales y otorgarles libertad para definir la estrategia electoral.
La decisión se encuadra en una estrategia que el dirigente pretende trasladar al conjunto de la provincia: fortalecer Primero Río Negro desde el territorio antes de resolver una eventual alianza para 2027. Rivero aseguró que está trabajando en proyectos y estructuras locales en distintos puntos de Río Negro, entre ellos El Bolsón y Maquinchao.
La autocrítica por Milei y el nuevo armado
Rivero también habló de uno de los cambios más importantes en su posicionamiento político de los últimos años: su alejamiento del espacio de Javier Milei. Recordó que había sido uno de los primeros dirigentes en plantear un alineamiento con el actual presidente, pero afirmó que hoy considera que aquel proyecto no respondió a las expectativas que había depositado.
“No me avergüenza decir que me equivoqué”, afirmó. Explicó que había confiado en que el modelo podía servir para que Argentina se insertara en el mundo y avanzara hacia un proyecto político e institucional capaz de mejorar las condiciones de vida.
Actualmente, Rivero participa de una estructura nacional vinculada con una eventual candidatura de Dante Gebel, aunque aclaró que todavía no está confirmado que el pastor vaya a competir electoralmente. Entre los puntos que reivindica de ese espacio mencionó la búsqueda de diálogo, consenso y una salida de la lógica de la grieta.
El dirigente sostuvo que esos principios deberían aplicarse también en Río Negro y en los municipios. Para Rivero, la construcción política de cara a 2027 deberá contemplar acuerdos entre espacios que tengan posibilidades electorales y que puedan sostenerlos después de los comicios.
Una mirada favorable sobre Weretilneck
Al analizar la situación provincial, Rivero tuvo una consideración particularmente favorable sobre el gobierno de Alberto Weretilneck. Sostuvo que la actual gestión es "mejor que las dos anteriores administraciones que encabezó el gobernador", aunque aclaró que mantiene críticas y reclamos sobre el funcionamiento del Estado.
Entre sus principales planteos ubicó la necesidad de mejorar la trazabilidad del gasto público. Rivero sostuvo que no alcanza con enviar recursos para escuelas, hospitales o seguridad si no existe un control territorial que permita comprobar que esos fondos se traducen efectivamente en servicios.
También destacó la posición de Weretilneck frente al desarrollo petrolero y gasífero y consideró que el crecimiento asociado a Vaca Muerta puede generar nuevos recursos para Río Negro. A la vez, advirtió que ese proceso exige planificación para afrontar el crecimiento poblacional y las nuevas demandas sobre infraestructura, salud, educación y seguridad.
Otro de los dirigentes rionegrinos mencionados durante la entrevista fue Miguel Pichetto, con quien Rivero reconoció mantener una relación de amistad y consulta. Destacó su trayectoria política y consideró que se trata de un dirigente con formación y capacidad para analizar los desafíos que enfrenta el país.
Más allá de las definiciones sobre el escenario provincial y nacional, la primera prueba electoral para Primero Río Negro será la elección de convencionales de Bariloche. La fuerza competirá con una lista propia encabezada por Aristegui y Fonzo Verdeal, en una elección que tendrá como objetivo discutir la norma institucional que regirá la ciudad durante las próximas décadas.
Rivero insiste en que noviembre no será una elección provincial anticipada, aunque reconoce que los resultados tendrán inevitablemente una lectura política. Mientras tanto, su estrategia consiste en consolidar referentes, proyectos y estructuras locales antes de definir qué alianzas o acuerdos electorales podría construir hacia 2027.
19 agosto 2026
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