Las personas con discapacidad podrían mantener una pensión no contributiva aun cuando tengan un empleo o desarrollen una actividad remunerada, si avanza uno de los dos proyectos de ley presentados por el diputado nacional por Río Negro Marcelo Mango. La segunda iniciativa busca ampliar la protección previsional de hijos e hijas con discapacidad intelectual cuando fallecen sus progenitores.
Ambas propuestas surgieron a partir del trabajo realizado por Mango junto a madres, padres y familiares de personas con discapacidad intelectual de Río Negro, que plantearon la necesidad de contar con herramientas que permitan sostener la autonomía, los ingresos y los apoyos necesarios a lo largo de la vida.
El primero de los proyectos crea un Régimen de Compatibilidad Plena de la Pensión No Contributiva por Discapacidad con el trabajo. El objetivo es que una persona pueda acceder y mantener un empleo registrado, desarrollar una actividad autónoma o productiva y conservar, al mismo tiempo, la prestación. La iniciativa plantea que la pensión no debería reemplazar los ingresos provenientes del trabajo, sino contribuir a compensar barreras, apoyos, cuidados y mayores costos asociados a la discapacidad.
Actualmente, de acuerdo con los fundamentos del proyecto, la compatibilidad es limitada y permite conservar la Pensión No Contributiva por Discapacidad para Protección Social mientras los ingresos no superen dos salarios mínimos, vitales y móviles. Mango cuestionó ese esquema porque, a su criterio, puede desalentar la formalización laboral. “Este régimen constituye una trampa de la formalización. La persona puede trabajar, pero sólo mientras no progrese demasiado”, sostuvo.
El proyecto propone que la pensión sea compatible con empleos públicos y privados, trabajo autónomo, profesional o independiente y otras actividades remuneradas, sin topes salariales ni reducciones vinculadas con los ingresos laborales. También plantea eliminar el límite de ingresos, la evaluación socioeconómica y la prueba de carencia de recursos como requisitos para acceder a la prestación.
“Una persona con discapacidad no tiene que elegir entre trabajar y conservar una prestación que necesita para afrontar los mayores costos asociados a su discapacidad. El trabajo debe ser un derecho y una herramienta de autonomía, no una causa para perder la protección social”, afirmó el diputado.
Protección previsional ante el fallecimiento de los progenitores
El segundo proyecto establece un Régimen Especial de Protección Previsional para hijos e hijas con discapacidad intelectual ante el fallecimiento de sus progenitores. La iniciativa propone reconocer el derecho a percibir las pensiones derivadas del fallecimiento de ambos progenitores, sin obligación de optar entre ellas. Además, plantea que sean compatibles con la Pensión No Contributiva por Discapacidad, con una jubilación o retiro contributivo propio y con cualquier actividad laboral o productiva.
El proyecto también reconoce como derechohabientes a hijos e hijas con discapacidad intelectual sin límite de edad, cualquiera sea su estado civil, situación convivencial o domicilio, y elimina el requisito de dependencia económica.
Cuando el hijo o hija sea el único derechohabiente, la iniciativa propone elevar el haber de la pensión derivada al 100% de la base correspondiente, frente al 70% establecido actualmente como regla de cálculo, de acuerdo con los fundamentos presentados.
Mango planteó que el fallecimiento de los progenitores no implica solamente una pérdida afectiva, sino también la desaparición de una fuente de ingresos, cuidados, asistencia, acompañamiento y organización cotidiana que puede resultar fundamental para la persona con discapacidad. “El Estado tiene que garantizar que esa persona no quede desprotegida”, sostuvo.
La propuesta también busca garantizar la continuidad de la cobertura de salud y de las prestaciones de apoyo ante el fallecimiento de los progenitores, para evitar interrupciones en tratamientos, medicamentos, dispositivos de apoyo, rehabilitación, transporte y otras prestaciones vinculadas con la discapacidad.
Mango explicó que la Pensión No Contributiva por Discapacidad y las pensiones derivadas tienen fundamentos diferentes. “Mientras la primera busca compensar las barreras, las necesidades de apoyo y los mayores costos derivados de la discapacidad, las segundas sustituyen el aporte económico que realizaba cada progenitor”, señaló.
Un proyecto elaborado con familias de Río Negro
Las dos iniciativas fueron elaboradas a partir del trabajo conjunto con familias de personas con discapacidad intelectual de Río Negro, que plantearon la necesidad de garantizar condiciones económicas que permitan sostener una vida digna, afrontar las necesidades básicas, financiar los apoyos requeridos y desarrollar proyectos de vida autónomos. “No estamos hablando de privilegios. Estamos hablando de garantizar igualdad real. Una discapacidad no desaparece porque una persona trabaje, tenga ingresos o desarrolle un proyecto de vida independiente”, afirmó Mango.
Hacia el final de la presentación, el diputado cuestionó las políticas implementadas por el Gobierno nacional en materia de discapacidad y vinculó sus proyectos con la situación que atraviesa actualmente el sistema. “Mientras el Congreso tuvo que declarar la emergencia porque el sistema se encuentra en una situación crítica, el Gobierno libertario demora respuestas y recursos que son indispensables para garantizar las prestaciones”, sostuvo.
Mango también hizo referencia a las dificultades planteadas por familias y prestadores en relación con tratamientos, terapias, transporte, cuidados y actualización de aranceles, y sostuvo que la protección social debe orientarse a garantizar autonomía y dignidad.
8 octubre 2026
Nacionales