Badié: “El problema más grande es la violencia vinculada al narcomenudeo”

El presidente del Foro Comunitario de Seguridad Focos sostuvo que la participación de menores en delitos contra la propiedad tiene una incidencia limitada frente a la de los adultos. Advirtió sobre las disputas territoriales por la venta de drogas, la utilización de adolescentes como “soldaditos” y la necesidad de un abordaje integral que atienda las causas sociales de la violencia

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El presidente del Foro Comunitario de Seguridad Focos, Daniel Badié, advirtió sobre el crecimiento de situaciones de violencia vinculadas al narcomenudeo en distintos barrios de Viedma y planteó que la problemática de la seguridad requiere una respuesta que vaya más allá de la persecución del delito. “El problema más grande que estamos teniendo es el tema de las violencias, que cuestan vidas”, afirmó.

Badié describió un panorama complejo, con distintas realidades según los sectores de la ciudad. Mencionó hechos contra la propiedad en barrios como Don Bosco y Las Carmelitas, pero puso especial énfasis en los enfrentamientos registrados en el conglomerado que integran los barrios 30 de Marzo, 20 de Abril, Álvarez Guerrero y otros sectores cercanos, con particular preocupación por lo ocurrido en el 22 de Abril.

En las últimas semanas se produjeron enfrentamientos entre grupos, lo que motivó el refuerzo de los patrullajes y la realización de allanamientos. Sin embargo, Badié consideró que el fenómeno no puede analizarse únicamente desde una perspectiva policial.


Menores y delito: una discusión más profunda

En medio del debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad, Badié sostuvo que la participación de menores en delitos contra la propiedad no representa la mayor parte de los hechos registrados en la ciudad. “Hay menores implicados, sí, pero no inciden en la totalidad de los robos. Mayormente son personas adultas”, señaló en una entrevista realizada por el periodista Fabián Inalaf. 

Si bien reconoció que existe una problemática vinculada al sistema penal juvenil, cuestionó que se responsabilice a los adolescentes por el conjunto de los problemas de inseguridad. “Me parece que hablar livianamente de que los pibes son los culpables de todo es un error”, afirmó. En ese sentido, planteó que detrás de muchas de estas situaciones existen causas económicas y sociales que deben ser atendidas.

“Estos pibes que tenemos como victimarios primero son víctimas de políticas de abandono del Estado”, sostuvo, y reclamó una discusión profunda sobre las condiciones que atraviesan los jóvenes y las respuestas institucionales disponibles. Para el titular de Focos, reducir la edad de imputabilidad no resolverá por sí solo el problema. Consideró que cualquier modificación debe estar acompañada por estructuras capaces de intervenir y contener, y no convertirse en una respuesta meramente punitiva.


Disputas territoriales y narcomenudeo

Badié identificó en las disputas por el territorio para la comercialización de drogas uno de los principales focos de violencia. “El consumo existe, no lo podemos negar. Alguien tiene que vender y viene la pelea por el territorio”, explicó. En ese contexto, advirtió sobre la participación de adolescentes en estas redes. “Pueden ser utilizados como soldaditos”, señaló, al remarcar que se trata de una realidad que ya está presente en Viedma y que, a su entender, no debe minimizarse ni abordarse con simplificaciones.

También sostuvo que el problema del narcomenudeo no puede separarse de la demanda de sustancias, las situaciones de consumo problemático y las dificultades para sostener políticas de prevención y atención en salud mental. El dirigente explicó que desde el Foro realizan charlas en los barrios, en articulación con organismos y dispositivos de prevención, para informar sobre los mecanismos de denuncia y acercar herramientas a los vecinos. No obstante, advirtió que estos esfuerzos resultan insuficientes frente a la dimensión del fenómeno.

“Hay un consumo en todos los estratos sociales y ese consumo tiene que ver con una venta. No baja del cielo”, afirmó, al plantear que la problemática requiere investigar tanto las redes de comercialización como las condiciones que permiten su funcionamiento.

En relación con las acciones del Foro Comunitario de Seguridad Focos, Badié explicó que mantienen reuniones con juntas vecinales y grupos de vecinos para relevar las principales preocupaciones y coordinar respuestas con la Policía, el municipio y otros organismos provinciales.

Entre las demandas aparecen la mejora de la iluminación, la instalación de cámaras de vigilancia, el mantenimiento de espacios públicos y el refuerzo de los patrullajes en zonas y horarios considerados críticos. También destacó la importancia de utilizar el sistema de emergencias 911 ante situaciones sospechosas o hechos delictivos. Las denuncias permiten orientar los operativos y aportar información para las investigaciones judiciales.

Badié reconoció que la provincia realizó inversiones en equipamiento, capacitación policial y tecnología de vigilancia, aunque advirtió que esas herramientas no alcanzan por sí solas para erradicar el delito. “Me preocupa la prevención. Nosotros estamos en el territorio generando confianza para que el vecino se anime a denunciar y a ocupar la calle”, explicó.

Finalmente, insistió en que la seguridad debe abordarse desde una perspectiva amplia, que contemple tanto la intervención policial como las políticas sociales, la salud mental, la prevención de las adicciones y el papel del Estado frente a las situaciones de vulnerabilidad.

“Es un tema profundo y con muchas aristas que necesita un abordaje muy integral y muy complejo”, concluyó, al advertir que la respuesta no puede limitarse a actuar una vez que los hechos de violencia ya ocurrieron.

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