El congreso de UNTER continuaba esta noche sin una definición sobre la propuesta salarial del Gobierno de Río Negro y todo indicaba que las resoluciones recién llegarían durante la madrugada. Las posiciones internas siguen divididas entre quienes impulsan medidas de fuerza y quienes buscan evitar un nuevo escenario de descuentos salariales y retraso en el cobro de aumentos.
La discusión atraviesa a las distintas seccionales del gremio docente y se volvió más intensa por el antecedente del año pasado, cuando el rechazo de una oferta derivó en varios meses sin actualizaciones salariales para el sector. En ese contexto, muchas delegaciones plantearon reparos a avanzar con medidas de fuerza extremas como paros, principalmente por el impacto de los descuentos que aplica el Gobierno provincial sobre los días no trabajados.
La secretaria general del sindicato, Laura Ortiz, había anticipado antes del inicio del congreso que el escenario llegaba “muy discutido”, con posturas diferenciadas entre el rechazo directo y la posibilidad de declarar la propuesta “insuficiente” para continuar negociando. “El temor nuestro es terminar como el año pasado, que no nos vuelvan a convocar y perder los últimos meses del año”, sostuvo la dirigente.
La oferta presentada por el Ejecutivo mantiene el esquema de incrementos atados al IPC y contempla pagos bimestrales, algo que desde el gremio consideran insuficiente frente a la pérdida salarial acumulada. Ortiz cuestionó especialmente que “junio nos queda congelado, no tiene variación”, ya que los incrementos recién impactarían en los haberes posteriores. También insistió en que el sindicato reclama actualizaciones salariales mensuales y no bimestrales.
En el debate interno comenzó a ganar fuerza una alternativa intermedia: declarar la propuesta salarial como insuficiente, sin convocar por ahora a medidas de fuerza. Ese camino permitiría que las y los docentes cobren igualmente los aumentos previstos por el Gobierno, aunque con la exigencia de reabrir de manera urgente la discusión paritaria para intentar mejorar la oferta.
Quienes sostienen esa postura advierten que un rechazo pleno podría derivar en otro mes sin aumentos salariales y profundizar el deterioro de los ingresos del sector. Del otro lado, sectores más duros consideran que aceptar o no confrontar con el Ejecutivo debilitaría el reclamo docente y consolidaría un esquema de negociación salarial que consideran desfavorable.
Además de la discusión estrictamente salarial, el gremio mantiene reclamos vinculados a las auditorías médicas privadas, la situación de la obra social IPROSS y otros puntos relacionados con condiciones laborales y política educativa que, según plantean desde el sindicato, siguen sin respuestas. “Si nosotros rechazamos lo salarial, no hay avance en cuanto a política educativa”, había señalado Ortiz al remarcar que la discusión con el Gobierno excede la cuestión salarial.
La conducción de UNTER también pidió una audiencia con el gobernador Alberto Weretilneck para abordar el conflicto en un plano político más amplio. Según explicó la secretaria general, el sindicato busca discutir no sólo salarios sino también las condiciones laborales y las definiciones del Ejecutivo sobre educación pública.
Mientras avanzaban las exposiciones y votaciones internas, desde la conducción sindical reconocían que la definición demandaría varias horas más de debate. Hasta el cierre de esta edición, el congreso seguía sesionando y no había una resolución oficial sobre la aceptación, rechazo o declaración de insuficiencia de la oferta presentada por el Gobierno provincial.
22 mayo 2026
Gremiales