El bolsillo no alcanza: la deuda de las familias ya golpea al comercio de Viedma

La suba de los gastos fijos redujo el dinero disponible para las compras y empujó a más hogares a financiar alimentos, medicamentos y servicios con tarjetas y billeteras virtuales

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El endeudamiento de las familias y el atraso en los pagos están teniendo un impacto directo sobre la actividad comercial de Viedma. La combinación de mayores gastos fijos y menor dinero disponible llevó a que el crédito comenzara a utilizarse para cubrir necesidades cotidianas, mientras los comercios enfrentan una caída en las ventas y dificultades para sostener su propia estructura de costos.

El escenario fue analizado en un trabajo realizado por Marcos Rodríguez Videla, secretario de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Viedma. El informe advierte que los hogares destinan una proporción cada vez mayor de sus ingresos a luz, gas, alquileres, transporte y salud, dejando menos margen para las compras en los comercios de cercanía.

La consecuencia es un cambio en el uso del crédito. Las tarjetas y billeteras virtuales dejaron de ser utilizadas solamente para consumos extraordinarios y pasaron a financiar gastos corrientes, como alimentos, medicamentos y servicios. De esta manera, una parte de los ingresos futuros queda comprometida para cubrir consumos que ya se realizaron.

El mecanismo genera un segundo problema: el costo financiero de la deuda. Al recurrir al crédito para llegar a fin de mes, las familias acumulan obligaciones y deben destinar una porción de sus próximos ingresos al pago de cuotas, saldos y otros compromisos. Eso vuelve a reducir el dinero disponible para el consumo y profundiza la retracción de la actividad.

El impacto se hace particularmente visible en rubros que dependen del consumo que puede postergarse. Indumentaria, calzado, librerías y gastronomía aparecen entre los sectores afectados por la menor circulación de dinero. Para los comercios, la caída de las ventas no sólo implica facturar menos: también reduce la liquidez necesaria para afrontar costos y reponer mercadería.

Así, el problema se traslada de los hogares a los pequeños y medianos comercios. Con menos consumidores en condiciones de comprar y mayores dificultades para sostener el flujo de caja, las PyMEs comerciales encuentran cada vez más limitado su margen para afrontar sus compromisos y mantener el nivel de actividad.

El análisis de la Cámara plantea que la salida no puede depender de que las familias continúen tomando deuda para sostener el consumo. La institución sostiene que la recuperación debería estar vinculada con una mejora genuina de la capacidad de compra de los vecinos y con medidas que permitan aliviar la presión que hoy pesa sobre los presupuestos familiares.

Entre las alternativas planteadas aparecen un equilibrio en el costo de los servicios públicos, planes de refinanciación accesibles para quienes acumularon deudas y herramientas de apoyo directo para las pequeñas y medianas empresas. El objetivo señalado es sostener la actividad comercial y resguardar el empleo y la producción local.

El presidente de la Cámara de Comercio de Viedma, Eric Solís, puso el foco en las dificultades que atraviesa el sector y afirmó: “El comercio local viene haciendo un esfuerzo enorme para sostenerse en un contexto económico muy complejo”.

Solís advirtió además sobre las consecuencias que podría tener la falta de medidas para aliviar la situación de las empresas. “Si no se toman medidas concretas para aliviar la carga sobre las PyMEs y defender la actividad de nuestra ciudad, el impacto en el empleo y en la economía real va a ser grave”, expresó.

El planteo de la entidad pone en relación dos caras de una misma situación: familias con menos capacidad de consumo y comercios con menos liquidez. En el medio, el crédito aparece como una herramienta para afrontar el día a día, pero también como una fuente de obligaciones que puede profundizar las dificultades económicas de los hogares.

La advertencia de la Cámara apunta, en definitiva, a que la recuperación del comercio local necesita consumidores con capacidad de compra, en lugar de depender de un mayor nivel de endeudamiento familiar. Para la entidad, aliviar los costos de los hogares y sostener a las PyMEs son condiciones necesarias para evitar que la retracción del consumo siga trasladándose a la economía de Viedma.

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