El diputado nacional Agustín Domingo (Juntos Somos Río
Negro) presentó un proyecto de ley para pasar Edenor y Edesur a ciudad y
provincia de Buenos Aires, y así terminar con la arbitrariedad e inequidad del
manejo de subsidios, que favorece a esos distritos en casi 4 veces más que al
resto del país.
Actualmente ambas distribuidoras eléctricas están en la
jurisdicción nacional, por lo que son destinatarias de los subsidios federales,
partidas del Tesoro Nacional e inversión en obras públicas en desmedro de las
demás provincias.
El proyecto de Domingo fue acompañado por su compañero de
bancada Luis Di Giácomo, y pone un plazo hasta el primer día del año que viene
para efectuar el traspaso de jurisdicciones.
La delegación de facultades al ejecutivo nacional es
considerada por los representantes rionegrinos la base de la arbitrariedad e
injusticia del manejo centralizado de los recursos nacionales, que perjudica al
interior y está expresamente prohibido en la Constitución reformada en 1994.
Los fundamentos del proyecto promueven la recuperación
del federalismo de la República y señalan que CABA y PBA deben hacerse cargo de
los servicios de estas distribuidoras, como sucede en todas las demás
provincias.
La ubicación en la jurisdicción nacional de ambas
compañías se remonta a 1958, medida adoptada en función del crecimiento de
ambos distritos y la crisis que provocaba eso en el sistema energético.
“Como ocurre casi siempre en Argentina, ese atajo
ocasional se volvió al poco tiempo permanente”, y el servicio que prestaba la
estatal Segba pasó por decreto a ser “por tiempo indeterminado”, hasta que en
la década del 90 la privatización de servicios federalizó la jurisdicción de
las distribuidoras excepto para estas dos firmas.
Sólo la ciudad de La Plata presenta una diferencia, ya
que desde 1992 la empresa EDELAP fue transferida a PBA.
En 2018 se intentó corregir esto con Edenor y Edesur por
una ley del Congreso, pero de nuevo la realidad argentina regida por los
grandes partidos nacionales llevó a su incumplimiento primero y derogación
posterior.
La injerencia federal directa en actividades locales no
sólo es irregular sino que además genera “una situación de grave inequidad
entre los ciudadanos de la República”, afirma el proyecto.
Evalúa que por intereses electorales los gobiernos
nacionales mantienen en CABA y PBA “tarifas artificialmente bajas a expensas
del resto del país, que no logra compensar el peso decisivo del área
metropolitana en las urnas”.
Como producto de ese incentivo inadecuado, el costo de
los servicios de luz que pagan los usuarios del AMBA es notablemente inferior
al que deben afrontar los del resto del país.
Compara como ejemplo la tarifa residencial de CABA de $
1,7 por Kw con el de Río Negro, de $ 6,3.
“Esto implica un valor para Río Negro que es 3,7 veces
superior al del AMBA”, sostiene, adjudicando la distorsión a la “arbitrariedad”
gubernamental.

24 enero 2026
Río Negro